Michael Douglas, sobre su relación con Catherine Zeta-Jones: "Cuando me pidió monogamia, tuve que llamar a cinco mujeres”

Las memorias del actor llegan a las librerías cargadas de cargadas de episodios sentimentales, antiguos romances y confesiones sobre sus infidelidades
Una mentira de 40 años: Michael Douglas confiesa ahora que “se colaba a escondidas en la habitación” de Kathleen Turner
Michael Douglas lleva décadas intentando escapar de una etiqueta que, a juzgar por algunas de las historias que él mismo acaba de contar, resulta difícil de despegar. La de hombre excesivamente aficionado a las mujeres. El actor, sin embargo, no se reconoce en ese retrato. Ni siquiera ahora, cuando sus memorias, 'One Helluva Ride', llegan a las librerías cargadas de episodios sentimentales, antiguos romances y confesiones sobre sus infidelidades.
"No sé si me acosté con tantas mujeres, no lo veo así. Menciono a un par", protesta en la entrevista que ha concedido a 'The Sunday Times' con motivo de la publicación del libro. "Era un producto saludable de los años sesenta", se justifica.
La suya no es, en todo caso, una biografía que pase por alto a las mujeres que ha habido en su vida. El propio libro confirma relaciones que durante años permanecieron en el terreno del rumor y reconstruye una etapa de su vida en la que la fidelidad matrimonial no parecía formar parte de sus prioridades.
Una de las escenas más reveladoras sucede justo antes de que Catherine Zeta-Jones entrara definitivamente en su vida. El oscarizado actor de 'Wall Street' conoció a la galesa en 1998, cuando él tenía 53 años y ella 28. "Voy a ser el padre de tus hijos", le dijo. Después de un noviazgo de varios meses, Zeta-Jones dejó claro que no estaba dispuesta a continuar con un hombre que siguiera viendo a otras mujeres. Él respondió: "Espera aquí, tengo que hacer cinco llamadas rápidas".
“Lo que dijo Catherine fue que, si íbamos a seguir con esto, quería que fuera una relación monógama. Así que esa misma noche llamé a algunas personas con las que estaba saliendo, y ahí se acabó todo”, aclara Douglas en la mencionada entrevista, tratando de quitarle hierro al asunto.
"No era un adicto al sexo"
Aquí aparece una de las grandes batallas personales de Douglas contra su propia leyenda. En 1992 ingresó en rehabilitación, pero no por una supuesta adicción al sexo, como publicaron algunos tabloides británicos. Douglas sostiene que aquella historia fue inventada y que su tratamiento estuvo relacionado con el alcohol y otras sustancias. El rumor, sin embargo, quedó asociado a su nombre durante décadas.
"Un editor de un tabloide británico inventó esta historia, de la que, muchas gracias, estamos hablando a mis 82 años", lamenta Douglas, quien parece considerar que la fama de conquistador y la supuesta adicción sexual se han mezclado hasta convertirse en una única leyenda. Y quiere separar ambas cosas. Eso no significa que niegue haber sido infiel. Al contrario.
Los años de las infidelidades
Su primer matrimonio, con Diandra Luker, es probablemente el capítulo más incómodo de las memorias. Douglas y Luker se casaron en 1977, cuando él tenía 32 años y ella 19. Tuvieron a su hijo Cameron en 1978, pero la llegada del niño no consiguió estabilizar una relación que, según Douglas, atravesó numerosos periodos de separación y crisis.
El propio actor reconoce que mantuvo relaciones extramatrimoniales durante aquel matrimonio. Una de ellas fue con Diane Thomas, guionista de 'Tras el corazón verde'. Y otra, mucho más impactante ahora que él mismo ha decidido reconocerla tras negarla durante décadas, fue con Kathleen Turner durante el rodaje de esa película en México en 1984.

"Tras las agotadoras jornadas de rodaje en la selva, salíamos a comer con el grupo y después me colaba a escondidas en su habitación de hotel cuando todo el mundo estaba dormido", revela. Según su versión, el matrimonio con Diandra atravesaba entonces una mala etapa y ambos mantenían relaciones fuera de la pareja, pero lo cierto es que cuando su mujer se presentó en pleno rodaje y aclaró las cosas con Turner el 'affaire' llegó a su fin.
Douglas también confirma el antiguo rumor sobre Jeanne Tripplehorn, su compañera de reparto en 'Instinto básico'. Y recuerda un episodio especialmente embarazoso ocurrido durante el rodaje de 'La guerra de los Rose', cuando un mensaje de voz destinado a una amante terminó siendo emitido accidentalmente por el sistema de sonido de un yate en el que se encontraba su esposa.
La crisis con Diandra llegó a un punto especialmente delicado en 1992. Según el relato recogido en las memorias, ella contrató a un detective privado para seguir a su marido y terminó descubriendo que estaba con otra mujer en una habitación de hotel de Los Ángeles. Su ultimátum fue inequívoco: rehabilitación o divorcio.
Douglas eligió la primera opción y acudió a tratamiento por sus problemas con el alcohol y otras sustancias. El matrimonio, sin embargo, no sobrevivió. Diandra presentó finalmente la demanda de divorcio en 1995 y la separación legal quedó culminada en 2000, el mismo año en que Douglas se casó con Catherine Zeta-Jones.
Ese matrimonio tampoco fue inmune a las dificultades. En 2013, después de trece años casados, la pareja anunció que se tomaba un tiempo para reflexionar sobre su relación. Fue una separación breve, pero suficientemente pública como para que durante meses se especulara sobre si el matrimonio había llegado a su final.
Douglas asegura que nunca perdió la esperanza de reconciliarse con ella. Cuando el periodista de 'The Sunday Times' le pregunta cómo consiguió "recuperar" a Catherine, el actor responde con cierta irritación: "¿Que la recuperé? Fue algo mutuo... Tuvimos nuestros problemas, pero la amo profundamente, y son 25 años". El intérprete insiste en que ahora ambos están en un buen momento: "El matrimonio requiere mucho trabajo (...) Así que estamos bien. Estamos en buena forma. Es todo lo que puedo decir". Eso sí, Catherine aún no ha leído el libro.
