Así es la carne argentina que seduce a los mejores parrilleros españoles: "La clave está en La Pampa"

Pampeana lleva más de 35 años trayendo los mejores argentinos a nuestro país. Nos lo cuenta Luis Piñero, CEO de esta empresa que es todo un referente para los amantes de los asados
¿Es mejor la carne de wagyu o la de buey rubio gallego?: "Japón ha sabido contar muy bien su relato"
Es probable que jamás hayas oído hablar de Pampeana, aunque seas amante de la carne y hayas visitado en alguna ocasión cualquiera de los restaurantes con parrilla argentina que llevan décadas trabajando sus cortes, todos ellos provenientes de animales criados a campo abierto en La Pampa argentina. Y este es principalmente el motivo que nos ha llevado a hacerle una visita a Luis Piñero, CEO de esta empresa que lleva décadas importando a nuestro país esa carne sabrosa, de textura tierna, muy jugosa y con una calidad nutricional inmejorable que es cada vez más valorada en todo el mundo.
Hablamos con el fundador de Pampeana de sus codiciados cortes -principalmente de raza Angus- de novillos seleccionados; de cómo lo han puesto en valor reconocidos restaurantes de la capital, como Lana, Los 33 o Piantao; y de su preferencia a la hora de disfrutar este producto, ya que hoy sigue sigue habiendo debate acerca de si es mejor el punto argentino o el español. Si eres de los que saben diferenciar entre de ojo de bife, lomo bajo, solomillo, cadera, entraña, lomo alto, picaña... ¡No dejes de leer!
Más de 35 años seleccionando los mejores cortes para restaurantes de mucho nivel. Pero muchos clientes de esos restaurantes no saben qué es Pampeana. ¿Cómo se lleva eso?
Nos sentimos muy cómodos trabajando en un segundo plano. En el campo, donde nos gusta estar, controlando nuestro ganado y asegurándonos del proceso. Ahora creemos que merece la pena contar lo que hacemos, pero desde luego sabemos que sin calidad y servicio de lo que ofrecemos, no hay nada. Hemos logrado interpretar distintos perfiles de clientes, hasta transformarnos en líderes indiscutibles en carne argentina.

¿Qué tienen de particular las carnes de animales criados a campo abierto en La Pampa?
De manera natural, la llanura y la riqueza de los pastos de La Pampa nos proporcionan todo lo que nuestro ganado necesita para desarrollarse y darnos un producto excelente. Es la clave de todo. A diferencia de otros sistemas de producción, en los que los animales comen piensos a las pocos días de nacer, en Argentina los animales, después de haber estado seis meses con la madre, pasar por un proceso llamado recría en el que se dedican a comer pasto, y es ahí donde la carne toma el sabor a pasto tan particular de la carne argentina . Digamos que la región pampeana siempre se ha caracterizado por la riqueza de sus pasturas naturales.

Y después de tanto tiempo aquí, ¿cómo os gusta a vosotros disfrutar de la carne? ¿A la manera argentina o a la española?
Cuando vives a medio camino entre Argentina y España, aprendes a disfrutar y a valorar los dos conceptos. Hay que entender que la vaca argentina, no tiene nada que ver con la española, son animales tratados de manera diferente. Creo que lo correcto es disfrutar cada una en su punto justo de cocción, pero como decimos siempre, no hay una manera única de hacerlo. La correcta es cómo le gusta a cada uno.
De todas las carnes con las que trabajáis, ¿hay alguna en concreto que sea la que mejor os representa?
Todo lo que trabajamos es de una calidad excepcional, la diferencia, una vez más, está en el gusto de cada uno. No podemos hablar de mejor por gustan por igual las razas británicas, el wagyu... Sí podemos hablar de de intensidad. Como sabes, el wagyu es un corte con una infiltración maravillosa, pero no es un sabor para todo el mundo. Sin embargo, es la línea de crecimiento más fuerte que tenemos. Claramente, está muy de moda.

Ya que lo sacas, hablemos del wagyu argentino, ¿en qué se diferencia del japonés? ¿desde cuándo trabajáis con estos animales?
El marmoleo del wagyu japonés es único en el mundo. Eso no lo hace mejor, como te digo, lo hace diferente. Nosotros, después de tres generaciones en el campo, sabemos dónde están los límites y conocemos el gusto del cliente, concretamente el del español, y te aseguro que no es el de una carne excesivamente infiltrada. Buscamos el equilibrio justo entre esa potencia maravillosa de sabor y una textura que permita disfrutar más allá de un corte muy pequeño, porque al cuarto bocado del wagyu japonés puedes llegar a saturarte, mientras que el argentino es mucho más amable. La diferencia fundamental radica en que el argentino que criamos nosotros come pasto durante al menos ocho meses, es así como logramos esa conjunción de sabores.
¿Qué suponen las exportaciones a España para una empresa como Pampeana?
España es nuestro principal mercado. Tanto a nivel restauración como en tienda, ten en cuenta que llevamos más de 30 años siendo proveedores de El Corte Inglés. También hemos entrado en Portugal, ya que por logística podíamos hacerlo. Y aunque no renunciamos a nada, lo cierto es que estamos muy centrados en España ahora mismo. Nos gusta estar cerca de nuestros clientes, ya sea desde nuestra central, que está en Mercamadrid, o a través de las plataformas de distribución que tenemos en Cataluña, la Costa del Sol… Y la idea es que nos sigamos expandiendo por otras zonas de España.

De los restaurantes con los que trabajáis, ¿hay alguno con el que tengáis una relación especial?
Las parrillas argentinas, tan de moda ahora, son las que han puesto nuestro producto a la vista de todo el mundo. Lana, Piantao, Los 33, Charrúa, Raza, La Cabaña Argentina, Rubaiyat... Pero cada vez son más los restaurantes de cocina tradicional española que eligen nuestros cortes, además de otros temáticos, como los japoneses, por nuestro wagyu. También servimos a grandes grupos, como El Paraguas, desde hace ya varios años. O el grupo De María, que fue con quien nos adentramos en el mundo de la gastronomía, con ellos hemos aprendido el camino, por eso siempre han tenido un lugar especial en nuestro corazones. También nos enorgullece haber estado desde el principio con Piantao, de Javier Brichetto, precursor de las parrillas gourmet.
Supongo que es difícil elegir unos en lugar de otros, pero, de todos vuestros clientes, ¿hay alguno que haya hecho un plato que os haya emocionado de verdad?
Lo que está haciendo Lana, por ejemplo, es algo único. Por elegir uno. Pero más allá de los platos que preparan, para nosotros es importantísima la relación diaria con el hostelero. Por eso siempre nos adaptamos a los gustos de cada uno y, en general, consideramos que lo que se está haciendo con nuestro producto está a un nivel altísimo.
¿Qué importancia le dais a que un restaurante que sea cliente vuestro sea reconocido con un premio importante, como una estrella Michelin o un sol Repsol?
Muchísima. Que estos restaurantes que menciono estén cada vez más reconocidos, para nosotros es maravilloso porque pone en valor el trabajo que hacemos desde el origen, en el campo, en La Pampa. Vuelvo al inicio de la charla, todo empieza ahí.
