Alimentación

Un chef gallego da el truco para que las almejas suelten toda la arena: "Imitando el mar"

Cómo limpiar bien las almejas
Cómo limpiar bien las almejas. Unsplash
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El marisco no es uno de los alimentos más populares de la cocina, al menos en el día a día. En general este tipo de productos se conciben para celebraciones especiales, como en Navidad, cuando su consumo y ventas se disparan. Sin embargo, no todo son ostras o bogavantes, también hay mariscos más asequibles que se pueden utilizar para diferentes preparaciones en la cocina un día normal o para la comida de fin de semana que has organizado. Y entre ellos están las almejas.

Las almejas son fáciles de conseguir en prácticamente cualquier pescadería o mercado, siendo además muy versátiles de preparar, desde una receta para ellas solas, hasta como ingrediente de un arroz o de salsa de un pescado, además de que no son tan caras como otros muchos mariscos que tienen un precio mucho más elevado.

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No obstante, las almejas hay que saber prepararlas bien, ya que si no haces un proceso de limpieza previo, estas pueden llegar al plato con arena en su interior. Por eso mismo existen trucos sencillos que permiten que este marisco expulse toda la arena y podamos cocinarlas y comerlas sin miedo a encontrarnos media playa en el plato.

Cómo limpiar las almejas

Para retirarles la arena de forma sencilla, el cocinero gallego Pablo Suárez (conocido en Internet como Poesía de fogón) compartió una receta de almejas en salsa verde en sus redes sociales donde, antes de ponerse manos a la obra con el paso a paso, lo que hizo fue limpiar las almejas, mostrando que se trata de un proceso simple y que no requiere prácticamente nada de esfuerzo, solo de un poco de tiempo.

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“Lo primero es colocar las almejas en agua con sal, lo ideal son 35 gramos de sal por cada litro de agua fría, imitando el agua del mar. Reposamos 1 o 2 horas en frigorífico para que se purguen y suelten las arenas. Colamos y lavamos bien bajo el grifo”, ha explicado el cocinero en sus redes sociales como paso previo a su cocinado.

Al tener las almejas un par de horas en agua fría y sal, estas consiguen filtrarse y expulsar toda la arena que tienen en su interior. La mejor opción es que, pasado el tiempo, las quites del recipiente con una espumadera sin llegar a remover el fondo, donde puede haberse acumulado parte de la arena.

A continuación, solo queda pasarlas brevemente por el grifo con agua fría de nuevo, lo que asegura que se retiren todos los residuos restantes y que esas almejas están listas para empezar a cocinarlas y poder degustarlas en su máximo esplendor.