Churros rellenos de jamón ibérico, la nueva tendencia: "Se acompaña con una copita de cava"
El churro de siempre es perfecto, pero las versiones saladas como El Ibérico son combinaciones que conquistarán rápidamente tu paladar
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El churro es uno de los alimentos más populares de España, sobre todo cuando llega el fin de semana como desayuno o en las tardes más frías como merienda junto a un café o un chocolate caliente, por no hablar del viaje gastronómico a la infancia que suele ser para más de uno. Pero con el paso de los años los churros también han evolucionado con coberturas o rellenos de chocolate o crema, incluso se han creado los salados, que han conseguido poco a poco conquistar paladares, como los rellenos de jamón ibérico que se hacen en La Selecta de Churros.
Esta churrería que lleva abierta desde 1950 junto a la Sagrada Familia de Barcelona (Plaza de la Sagrada Familia 26) también ha sabido innovar en los últimos años y uno de sus grandes éxitos es El Ibérico, un churro salado relleno de jamón ibérico. “La masa del churro es salada, así que puedes introducir tanto productos salados como dulces”, nos explica Anabel Lunar, directora de La Selecta Churros y tercera generación que se hace cargo del negocio, además de mente pensante de esta combinación.
A simple vista puede parecer un ‘bocadillo’ de jamón ibérico, pero en palabras de su creadora, este churro “es toda una experiencia” para la que utilizan “virutas ibéricas de la mejor calidad” con el churro, que es de la misma masa que el resto que sirven, incluidos los dulces.
No es descabellado que los churros salados sean cada vez más demandados, en el caso de La Selecta también lo ofrecen con fuet, de jamón y queso, o de Frankfurt, queso y pepinillo, entre otros sabores y combinaciones. “Hay gente que cuando vienen a comprar churros los quieren con sal, no con azúcar”, detalla Anabel Lunar sobre esta tendencia que sigue investigando para poder lanzar otras combinaciones y versiones “sin perder la tradición”.
Una experiencia diferente
Sí que admite que, pese a que se vende muy bien, en España cuesta un poco más hacerse a la idea de las combinaciones de churros saladas al asociarlo siempre al dulce, aunque al estar junto a la Sagrada Familia cuentan con mucho público extranjero a los que “les encanta la idea. Lo suelen pedir con queso fundido y sus virutas de jamón ibérico”.
Es más, churros como El Ibérico son una experiencia más allá del de siempre con un chocolate caliente, ya que en general en su churrería se suele acompañar “con una copita de vino o de cava”, cuenta. “Me hace gracia cuando vienen dos amigas un poquito más mayores y se piden su churro de jamón ibérico con su copita de cava y comparten una tarde entrañable”, relata como ejemplo de una nueva alternativa para variar el cómo nos comemos los churros y como forma de innovar, pero sin perder la esencia del producto.