Bienestar

¿Realmente debemos evitar los alimentos que tienen más de cinco ingredientes?

No siempre una lista larga de ingredientes significa que el alimento sea malo
No siempre una lista larga de ingredientes significa que el alimento sea malo. Getty Images
Compartir

Hacer la compra no es sencillo, sobre todo porque hay muchos obstáculos que nos lo ponen difícil. Para empezar, en cualquier supermercado podemos encontrar cientos o incluso miles de productos entre los que elegir, muchos de los cuales incluyen reclamos para llamar nuestra atención. Por si fuera poco, generalmente contamos con poco tiempo y con pocos conocimientos. Así que muchas veces nos guiamos por recomendaciones sencillas, como la que dice que debemos evitar los alimentos que tienen más de cinco ingredientes. Pero no siempre es una buena idea.  

Puede orientarnos, pero no siempre es fiable

La idea de que los alimentos que tienen más de cinco ingredientes no son recomendables procede de un libro de Michael Pollan, periodista especializado en alimentación. El planteamiento es el siguiente: los alimentos que sí son interesantes están compuestos por un solo ingrediente, como ocurre con las manzanas, los tomates, los huevos o el brócoli. O incluso por dos o tres, como sucede con algunos alimentos procesados que también son interesantes: garbanzos en conserva, yogur natural sin azúcar, etc. 

PUEDE INTERESARTE

Sin embargo, los alimentos que no son interesantes están elaborados con una cantidad considerable de ingredientes. Entre ellos se encuentran los ultraprocesados, que se caracterizan por contener algunos como harinas refinadas, azúcares, sal, grasas de mala calidad nutricional y muchos aditivos aditivos: antioxidantes, emulgentes, colorantes, edulcorantes, etc.  

Es decir, se trata de productos que están elaborados con ingredientes de escaso interés nutricional, muchos de los cuales cumplen simplemente una función tecnológica; por ejemplo, aportar color, mejorar la textura o prolongar la vida útil. Por eso la recomendación de elegir alimentos con menos de cinco ingredientes puede resultar útil para orientarnos en algunos casos, pero no siempre es fiable.  

PUEDE INTERESARTE

Alimentos que sí son interesantes

Pensemos por un momento en la cantidad de ingredientes que utilizamos para cocinar cualquier guiso. Por ejemplo, en una menestra de verduras podemos emplear guisantes, judías, patatas, zanahorias, cebolla, ajo, alcachofas, puerro, pimiento… Pero obviamente eso no significa que sea poco recomendable o poco interesante desde el punto de vista nutricional.  

En los productos comerciales también podemos encontrar este tipo de productos. Por ejemplo, la lista de ingredientes en una conserva de lentejas estofadas incluye una cantidad considerable: lentejas, cebolla, ajo, puerro, pimiento, patata, agua, pimentón, aceite, sal, etc. Y eso no hace que sea poco recomendable. Así que en casos como este el número de ingredientes no es indicador de la calidad nutricional del producto.  

¿Qué hacemos entonces?

Como ya hemos mencionado, la cantidad de ingredientes puede servirnos como orientación, pero no deberíamos tomarlo como criterio infalible a la hora de elegir los alimentos que compramos. En su lugar es preferible tener en cuenta otras recomendaciones más fiables

Un poco de perspectiva

La primera recomendación, y la más importante, consiste en observar el producto con perspectiva, para saber si estamos ante un alimento claramente interesante desde el punto de vista nutricional (por ejemplo, frutas, verduras, etc.) o ante uno que no lo es (galletas, refrescos, bollería, etc.). 

Leer la lista de ingredientes

De todos modos, esto no siempre es tan obvio, así que la segunda recomendación consiste en leer la lista de ingredientes. Para ello es importante tener en cuenta que estos se muestran en orden, según su peso en el producto. Es decir, los ingredientes que figuran en primer lugar son los más abundantes, mientras que los que ocupan las últimas posiciones son los que se encuentran en cantidades más pequeñas. 

Así, si en un alimento los primeros ingredientes son algunos, como harinas, grasas o azúcar, lo más probable es que nos encontremos ante un producto poco recomendable; por ejemplo, unos cereales de desayuno o una palmera de chocolate. Mientras que si los primeros ingredientes son algunos como lentejas, pimiento, tomate, etc., es posible que nos encontremos ante un producto interesante. 

La información nutricional 

Por último, otra parte de la etiqueta que conviene consultar antes de comprar un alimento es la información nutricional. Esta deberíamos complementarla con la lista de ingredientes para tener una idea aproximada del origen de esos nutrientes. Y es que no es lo mismo obtener las grasas a partir del aceite de oliva que hacerlo a partir del beicon. 

Con estas sencillas recomendaciones lo tendremos más fácil para elegir alimentos interesantes a la hora de hacer la compra.