Desayunos

El desayuno de Joan Manuel Serrat (82 años): "Empiezo con café negro y el periódico"

Serrat
Joan Manuel Serrat. Medios y Media
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Hay quienes comienzan el día revisando el móvil nada más abrir los ojos. Otros necesitan un desayuno abundante para ponerse en marcha. Sin embargo, Joan Manuel Serrat pertenece a otro grupo: el de quienes prefieren la calma. A sus 82 años, el cantautor catalán mantiene una rutina matinal sencilla, alejada de las tendencias de bienestar que triunfan en redes sociales.

Su fórmula para empezar el día no incluye batidos verdes, suplementos ni elaboradas recetas. De hecho, apenas necesita dos cosas: una taza de café negro y un periódico. Una costumbre que lleva años acompañándole y que refleja a la perfección la forma en la que afronta esta nueva etapa de su vida.

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Un desayuno sin complicaciones

Tras despedirse de los escenarios en 2022, Serrat ha reducido considerablemente el ritmo frenético que marcó buena parte de su carrera. Durante décadas, los viajes, los conciertos y los compromisos profesionales condicionaron sus horarios. Ahora, en cambio, disfruta de jornadas mucho más tranquilas. Y esa tranquilidad comienza desde primera hora de la mañana.

Según ha contado en distintas ocasiones, suele despertarse sin prisas y preparar un café solo, negro y sin acompañamientos. No necesita mucho más para arrancar la jornada. Pero hay otro elemento que considera imprescindible: la lectura de la prensa en papel. “Desayuno un café solo con los periódicos. Me gusta el tacto del papel y ese rato de silencio antes de que el mundo se ponga a gritar”, dijo en una entrevista en The Objective. Lejos de las pantallas y las notificaciones constantes, el artista disfruta de ese momento de silencio en el que puede ponerse al día de la actualidad mientras saborea el café.

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El placer de vivir sin horarios

Para muchas personas, la jubilación supone un cambio radical de hábitos. En el caso de Serrat, también ha significado recuperar algo que durante años escaseó en su agenda: el tiempo. El cantante ha explicado que uno de los mayores placeres de esta etapa consiste precisamente en no estar pendiente del reloj. Levantarse cuando quiere, organizar el día a su manera y evitar las prisas forman parte de una rutina que ha aprendido a valorar especialmente con el paso de los años.

No significa, sin embargo, que haya optado por una vida completamente sedentaria. Al contrario. Sigue dedicando parte de sus jornadas a leer, escribir y mantener viva su curiosidad intelectual, una de las características que siempre han marcado su personalidad.

Moderación y cocina mediterránea

Más allá del desayuno, Serrat también ha hablado en diversas ocasiones sobre su relación con la alimentación. Aunque no sigue dietas estrictas, sí apuesta por una forma de comer basada en la moderación. Algo que ahora ejecuta mejor que hace unos años, cuando llegó a confesar que sus mayores aliados eran los huevos fritos y los bocadillos de mejillones en escabeche: “Mi cena durante 20 años fue huevos fritos con patatas”, llegó a confesar incluso en una entrevista a la revista Pronto.

La cocina mediterránea continúa siendo una de sus grandes preferencias y reconoce que disfruta de la buena mesa sin obsesionarse con las restricciones. Su filosofía pasa por encontrar el equilibrio y disfrutar de los pequeños placeres cotidianos sin excesos. Quizá ahí resida parte del secreto. Mientras proliferan las rutinas imposibles y los desayunos diseñados para hacerse virales, Serrat demuestra que también existe otra manera de empezar el día: una taza de café, un periódico entre las manos y el tiempo suficiente para disfrutar de ambos sin mirar constantemente el reloj. A sus 82 años, esa sencillez sigue siendo una de sus mejores compañeras.