Alimentación

Cómo solucionar un plato que te ha quedado demasiado salado o demasiado picante

Imagen de un bote de sal. Redacción Uppers
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Pocas cosas frustran más en la cocina que probar un plato después de dedicarle tiempo y descubrir que algo ha salido mal. A veces la mano se va con la sal, otras el picante termina siendo demasiado intenso y, en ocasiones, una salsa queda más dulce o más ácida de lo esperado. La buena noticia es que muchos de estos errores tienen solución. No siempre se consigue eliminar por completo el problema, pero sí reducirlo lo suficiente como para salvar la receta.

Qué hacer cuando un plato está demasiado salado

La sal es probablemente uno de los ingredientes que más problemas genera cuando se utiliza en exceso. Una vez incorporada, retirarla es prácticamente imposible, pero sí existen formas de disimular su presencia. La chef conocida en redes sociales como Chef Carlina (@casacarlina) comparte algunos recursos sencillos para equilibrar el sabor: "Unas gotitas de limón. Baja el sodio, no va a quitar el salado, pero sí va como a esconderse un poco". Los ingredientes ácidos ayudan a distraer el paladar y hacen que la percepción de la sal sea menor.

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También recomienda recurrir al dulzor en pequeñas cantidades: "Unas gotitas de azúcar. Ayuda a nivelar el sodio de los platos". Otro de los trucos que menciona es utilizar leche, especialmente en preparaciones donde encaje este ingrediente, ya que suaviza el conjunto y ayuda a equilibrar sabores.

Por su parte, el chef James Tahhan explica en su canal que la grasa también puede convertirse en una gran aliada cuando la sal se ha ido de las manos: "Siempre que se nos pase un poquito la sal, lo que buscamos hacer es utilizar algún elemento graso".

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El truco de la patata para los caldos

Cuando el exceso de sal afecta a sopas, guisos o caldos, existe un remedio clásico que sigue funcionando en muchas cocinas. Añadir algunos trozos de patata cruda y dejar que se cocinen durante unos minutos puede ayudar a absorber parte del líquido salado y suavizar el resultado final. Aunque no elimina completamente el problema, sí puede reducir la intensidad del sabor y hacer el plato más agradable.

Cómo rebajar una salsa demasiado salada

Las salsas ofrecen más margen de maniobra que otros platos. Según James Tahhan, los lácteos son una de las mejores herramientas para corregir este error: "Crema, leche o incluso yogur". En el caso del yogur, además, se suma otro factor interesante: "El contenido ácido que naturalmente tiene también va a crear en nuestro cerebro una nueva experiencia ácida". En otras palabras, la combinación entre grasa y acidez ayuda a equilibrar el conjunto y hace que la percepción del exceso de sal disminuya.

Si el problema es el picante

Aunque el picante no desaparece una vez incorporado, sí puede suavizarse. Los productos grasos, como la leche, la nata, la crema o el yogur, ayudan a reducir la sensación de ardor porque la capsaicina, responsable del picante, se disuelve mejor en grasa que en agua. Por eso añadir lácteos suele ser mucho más eficaz que intentar combatir el picante simplemente bebiendo agua. En algunas recetas también puede funcionar aumentar la cantidad de otros ingredientes para diluir el sabor o incorporar un toque de dulzor que ayude a equilibrar el conjunto.

Otros errores habituales con solución

La cocina está llena de pequeños accidentes que pueden corregirse con gestos sencillos. Si un plato ha quedado demasiado dulce, un chorrito de limón o de vinagre puede aportar el contraste necesario para recuperar el equilibrio. Cuando ocurre lo contrario y el resultado es excesivamente ácido, una pequeña cantidad de azúcar o de miel suele ayudar a suavizar el sabor.

Las salsas con grumos también tienen arreglo. Basta con pasarlas unos segundos por la batidora o la licuadora para recuperar una textura más uniforme. Y si la pasta se ha cocido más de la cuenta, todavía queda una última oportunidad: saltearla durante dos o tres minutos en una sartén con aceite de oliva caliente para que recupere algo de firmeza. Como recuerda el propio James Tahhan: "Utiliza la creatividad para transformar esa receta en algo distinto". Porque no todos los errores tienen arreglo perfecto, pero muchos sí pueden convertirse en una solución inesperada.