Bienestar

¿Es recomendable tomar una cerveza después de entrenar?

Cerveza
Cerveza. Redacción Gastro
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Muchas personas han adoptado como rutina consumir cerveza después de practicar deporte. No es de extrañar, porque de vez en cuando podemos leer artículos donde se habla de sus presuntas bondades para recuperar el agua y los nutrientes que perdemos cuando hacemos ejercicio. Pero en realidad no es buena idea.

¿Qué ocurre cuando practicamos ejercicio?

Cuando practicamos cualquier actividad física, como salir a correr, jugar al fútbol o ir al gimnasio, nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios: 

  • El cuerpo comienza a sudar para regular la temperatura corporal, que aumenta con el ejercicio. Así, perdemos agua y sales minerales. 
  • Se produce un gasto de energía, necesario para mover los músculos
  • Se producen otros cambios, como los que ocurren en los músculos, que pueden sufrir pequeñas lesiones microscópicas que forman parte del proceso normal de adaptación y desarrollo muscular. 
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Por lo general, la magnitud de estos procesos depende principalmente de aspectos como la intensidad y la duración del ejercicio. Pero también de otros factores, como el nivel de entrenamiento, la edad, el peso corporal o las condiciones climáticas (la temperatura ambiental, la humedad relativa, etc.). 

La recuperación después del deporte

Como podemos deducir a partir de lo que acabamos de mencionar, tras la práctica de actividad física es necesario recuperar el agua, la energía y los nutrientes que hemos perdido en la tarea. Es aquí donde muchas personas recurren a la cerveza porque se suele decir que es una buena solución para ese fin. De hecho, así lo señalan algunos estudios. En teoría, así lo parece: contiene agua y otros nutrientes, como hidratos de carbono, minerales y vitaminas del grupo B, y aporta energía. Pero en realidad no es buena idea. 

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El problema de muchos de los estudios que muestran la cerveza como una buena herramienta para recuperar agua, nutrientes y energía tras la actividad física, es que tienen importantes fallos metodológicos y posibles conflictos de interés, lo que puede llevar a conclusiones erróneas o sesgadas. Así que hay que interpretarlos con cautela.

Por ejemplo, algunos de esos estudios comparan los efectos de la cerveza con los del agua, concluyendo que la primera es mejor porque aporta más nutrientes y más energía. Pero de ese modo se cae en varios errores importantes: comparar solamente agua y cerveza, como si fueran las únicas opciones disponibles; hacer una comparativa desequilibrada, porque es fácil que cualquier alimento tenga más nutrientes que el agua, y, sobre todo, obviar que la cerveza contiene alcohol. 

Una cerveza

La cerveza contiene alcohol

Es cierto que la cerveza contiene agua y nutrientes, como minerales o hidratos de carbono, pero eso no significa que sea una buena idea consumirla como bebida de recuperación tras hacer deporte. 

En primer lugar, porque contiene alcohol. El consumo de esta sustancia se asocia con diversos riesgos para la salud (p.ej. cáncer) y no se ha establecido un nivel de consumo que esté exento de riesgo. Las pequeñas concentraciones de minerales y otros nutrientes que puedan estar presentes en la cerveza no compensan ese hecho. 

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el alcohol tiene un efecto diurético, es decir, aumenta la producción de orina. Cuando bebemos cerveza, el alcohol inhibe la liberación de una hormona (hormona antidiurética o vasopresina), que normalmente indica a los riñones que retengan agua para mantener el equilibrio hídrico del organismo. Cuando esta hormona disminuye, los riñones reabsorben menos agua, se produce más orina y el cuerpo pierde más líquido. En definitiva, el consumo de alcohol puede dificultar la rehidratación e incluso favorecer la deshidratación. Además, la mayor parte de las calorías de la cerveza proceden del alcohol, que aporta energía, pero ningún interés nutricional.

Como ya hemos visto, la cerveza no es una bebida recomendable como forma de recuperar agua y nutrientes tras el ejercicio, debido sobre todo a su contenido de alcohol. En este sentido podríamos pensar que la cerveza sin alcohol sí es adecuada. Sin embargo, aunque plantea menos inconvenientes al eliminar el principal problema, que es el alcohol, no ofrece ventajas claras, en comparación con el agua y los alimentos. 

Cómo recuperar agua y nutrientes tras hacer deporte

En definitiva, lo que se recomienda es simplemente beber agua y comer alimentos interesantes, que aporten nutrientes y energía. 

La elección, la cantidad y el consumo dependerán de las circunstancias. Por ejemplo, no es lo mismo correr una maratón, que montar en bici durante quince minutos. En el caso de ejercicios intensos y prolongados, es posible que haya que recurrir a herramientas como las bebidas de recuperación (compuestas por agua y ciertas cantidades de sodio y azúcares) o incluso a fuentes de proteínas. Mientras que en el caso de actividad física suave o moderada y no muy prolongada en el tiempo, que es lo que hace la mayoría, sería suficiente con beber agua y continuar con las comidas normales del día a día.