¿Cuánta cafeína tiene un refresco de cola en comparación con un café?

La cantidad de cafeína en un refresco de cola es cuatro veces menor que en un café
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“Hasta que no me tomo un café, no soy persona”. Esta es una de las frases más repetidas por las mañanas. Tomar una taza de café para empezar el día es uno de los hábitos más arraigados en todo el mundo. Su contenido en cafeína ayuda “a despertarse” y despejar la mente. Por eso también se consume esta bebida en otros momentos del día: a media mañana, después de comer… Incluso por la noche, cuando alguien quiere mantenerse despierto.
Obviamente no es el único motivo por el que se toma café, pero sí uno de los más importantes. Y tampoco todo el mundo lo toma, o al menos no lo hace en grandes cantidades. Depende de los hábitos y la tolerancia de cada uno. Hay algunas personas que son muy sensibles a la cafeína y solo pueden tomarlo a primera hora de la mañana, porque si no, les cuesta dormir por la noche. Mientras que otras personas pueden tomar cinco cafés al día sin apenas notarlo.
Con los refrescos de cola ocurre un poco lo mismo, ya que se elaboran habitualmente con cafeína (salvo las versiones que se hacen expresamente sin cafeína, tal como indican en el etiquetado, o algunas marcas minoritarias que tampoco la llevan). Pero existen algunas diferencias importantes porque la cantidad de cafeína de un café no es la misma que podemos encontrar en un refresco.
¿Cuánta cafeína tiene un café?
No es fácil determinar cuánta cafeína tiene un café porque depende de muchos factores. Por ejemplo, uno de los más importantes es la especie de café: los granos procedentes de la especie Coffea arabica (arábica) contienen en torno a un 1% de cafeína, mientras que los de la especie Coffea canephora (robusta) tienen alrededor de 1,5-3,5%.
También influye la forma de preparación porque la extracción de la cafeína depende del tiempo de contacto entre el agua y el café, de la temperatura, la presión, el grado de molienda… Así, el café expreso es el más concentrado, mientras que en otro elaborado con cafetera italiana la concentración de cafeína es significativamente menor.
Otro aspecto a tener en cuenta es la forma de consumo. Por ejemplo, el expreso se toma en tazas pequeñas, de unos 25-50 ml, mientras que un café de cafetera italiana se toma en cantidades más grandes, de unos 100 ml. De todos modos, para simplificar y tener una referencia podemos considerar que un café con leche, como el que muchas personas toman en el desayuno (250 ml) contiene 100 mg de cafeína, es decir, unos 40 mg por cada 100 ml.

¿Cuánta cafeína tiene un refresco de cola?
En una lata de refresco de cola (330 ml) hay 35 mg de cafeína, es decir, unos 11 mg por cada 100 ml, si tomamos como referencia la marca más vendida. Eso significa que la cantidad de cafeína en un refresco de cola (11 mg por cada 100 ml) es cuatro veces menor que en un café (40 mg por cada 100 ml).
Ahora bien, lo ideal es hacer las comparaciones teniendo en cuenta el tamaño de la ración que consumimos en una sola ingesta, que en el caso del café suele ser 250 ml (si es una taza de desayuno), y en el caso del refresco son 330 ml (si es una lata). En ese caso sigue ganando el café, ya que supone 100 mg de cafeína por ingesta frente a 35 mg de cafeína del refresco. Dicho de otro modo, para igualar la cantidad de cafeína de un café tendríamos que tomar casi tres latas de refresco. Esto no es recomendable, sobre todo porque también estaríamos ingiriendo una cantidad enorme de azúcar, si es que optamos por la versión convencional, concretamente 105 gramos, lo que equivale a unas 23 cucharaditas.
Tampoco sería una buena opción consumir una cantidad tan grande de refresco sin azúcares añadidos porque, aunque los edulcorantes se consideran seguros en las cantidades habituales de consumo, no es recomendable que los refrescos sin azúcar desplacen al agua como bebida de referencia.
¿Cuánta cafeína podemos tomar al día?
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), una persona adulta que no se encuentre en una situación particular podría consumir de forma segura hasta 200 mg de cafeína en una sola ingesta o hasta 400 mg en un solo día (las recomendaciones son distintas si hablamos de ciertos grupos de población: niños, embarazadas, etc.). Si eso lo traducimos a latas de refresco, equivaldría a 6 latas en una sola ingesta y a casi 12 latas en un día. Pero, como podemos imaginar, cualquiera de las dos opciones es una barbaridad.
La recomendación con respecto a los refrescos es intentar evitarlos o reducir su consumo en la medida de lo posible. Sin embargo, el café es una bebida que no supone un problema para la salud en personas adultas sanas cuando se consume en cantidades habituales.
