Muchas veces utilizamos las mismas sartenes para todo tipo de preparaciones, aunque la realidad es que cada tipo de sartén va mejor para un tipo de alimentos u otro
¿Qué sartén es más recomendable (y duradera) para cocinar?
Cuando cocinamos ya tenemos en nuestros cajones y armarios nuestros utensilios favoritos que mejor nos funcionan cuando estamos entre fogones. Sin embargo, que sean los que pensamos que mejor nos vienen para cada momento no quiere decir que sean los mejores. Un ejemplo de ello son las sartenes. Es más que probable que la mayoría de las que tienes en casa sean antiadherentes, ya que las de acero o de hierro se han ido quedando en un segundo plano, pese a que muchos restaurantes las usan a diario en sus cocinas.
Cada una tiene sus particularidades. Las antiadherentes permiten que el alimento no se pegue y no necesitan tanta cantidad de aceite durante el cocinado, mientras que las de acero inoxidable son más baratas, pero no cuentan con la misma antiadherencia que buscamos muchas veces durante el cocinado, aunque la realidad pasa porque son las ideales para determinadas preparaciones que, además, son muy recurrentes en el día a día de cualquier hogar.

Eso es lo que ha explicado el chef David Guibert a través de sus redes sociales, donde ha detallado qué tipo de preparaciones son mejores para hacer con una sartén antiadherente y cuáles con una de acero inoxidable por las particularidades de cada alimento y de cada receta.
Antiadherente o de acero: cuál elegir
El chef subraya que cuando el cocinado se centra en alimentos frágiles, que se pueden romper o deshacer fácilmente, lo ideal es optar por una sartén antiadherente. Pescado blanco, huevos o tortillas entrarían dentro de esta selección porque, tras su cocinado, lo podemos “romper con las manos sin ningún tipo esfuerzo”. En estos casos, al cocinar estos productos, más allá de que se hagan bien, algo que se busca es que se deslicen sin ningún tipo de problema, lo que se logra con este tipo de sartén.
En cambio, muchas veces otros alimentos más duros, como una pechuga de pollo, también los cocinamos en sartenes antiadherentes, lo que es un error, tal y como explica el chef Guibert.
Tal y como señala el cocinero, aquellos alimentos duros y compactos, como puede ser un chuletón o las setas, lo que requieren es de temperaturas muy altas para que no solo se cocine su interior, sino que su exterior quede bien tostado. “Para esto, el acero funciona mucho mejor, ya que aguanta temperaturas mucho más altas sin comprometer el recubrimiento”, indica.
Esto último es clave debido a que a pesar de que las sartenes antiadherentes tienen grandes beneficios, lo cierto es que cuentan con un peligro, que es que pueden liberar micropartículas y compuestos tóxicos, por eso lo ideal es usarlas siempre en preparaciones que requieran de un fuego medio o bajo, además de evitar utensilios que puedan deteriorarlas.

