Cocinas

Suelo de barro y con salida al jardín: la idílica cocina de María Pombo en Casa Vaca

María Pombo en Casa Vaca
María Pombo y su marido Pablo Castellanos. Instagram @mariapombo
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Las vivienda de María Pombo y Pablo Castellano, conocida cariñosamente como “Casa Vaca”, pertenece a ese exclusivo grupo que lo tiene todo, metros, luz, vistas abiertas, techos altos y una atmósfera que invita a quedarse. Situada en Cantabria, esta casa no es solo un refugio vacacional, sino una declaración de intenciones.

La cocina de María Pombo es una oda al estilo campestre reinterpretado con sensibilidad contemporánea. Aquí, cada elemento parece elegido con intención, buscando ese equilibrio perfecto entre lo rústico y lo sofisticado.Con suelos de barro que aportan carácter, una arquitectura que respira amplitud y una decoración que equilibra lo rústico y lo elegante, la cocina de la casa se ha convertido en uno de los espacios más admirados del universo lifestyle digital.

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Consolidada como uno de los rincones más especiales de la vivienda, la cocina de “Casa Vaca” es mucho más que un espacio funcional, es el corazón del hogar. Un lugar donde se cocina se conversa, se comparte y se construyen recuerdos. Un escenario que refleja a la perfección el estilo de vida de la pareja, donde la estética cuidada convive con la naturalidad del día a día.

Una cocina de estilo campestre: tradición, calidez y elegancia

La cocina está realizada completamente de obra, revestida con microcemento, lo que le confiere un aspecto uniforme y contemporáneo. Este material, resistente y versátil, aporta un contrapunto moderno al resto de elementos más tradicionales. La madera, presente en marcos de puertas, mesas y mobiliario, actúa como hilo conductor. Su calidez equilibra la luminosidad de las paredes blancas y aporta una sensación de hogar inmediato. Uno de los detalles más cuidados es la campana extractora, revestida en madera a juego con las contraventanas. Este elemento, que en muchas cocinas pasa desapercibido o incluso se oculta, aquí se integra como una pieza más del diseño.

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Uno de los grandes protagonistas es el fregadero de porcelana de inspiración tradicional. Su diseño, evocador y funcional, marca el tono del espacio y conecta con esa estética de casa de campo que tanto define a “Casa Vaca”. A su alrededor, una serie de detalles decorativos elevan el conjunto y aportan personalidad.

Entre ellos destaca una mesa alta acompañada de sillas tapizadas con estampado vichy en blanco y negro. Este clásico textil, tan ligado al imaginario rural, introduce un aire desenfadado y acogedor, perfecto para una vivienda pensada para el descanso y la vida en familia. La elección no es casual ya que el vichy aporta ritmo visual sin romper la armonía cromática del espacio.

Funcionalidad y conexión con el exterior

Más allá de su estética, la cocina de “Casa Vaca” destaca por su funcionalidad. Es un espacio diseñado para adaptarse a la vida real, donde cada decisión responde a una necesidad concreta sin perder de vista la coherencia estética. Aquí, todo está conectado. La cocina no se entiende como un espacio aislado, sino como parte de un conjunto donde la vida fluye de manera natural, conectando incluso con el jardín por medio de unos ventanales.

Pablo Castellano, quien asegura estar “todo el día cocinando”, ha tenido un papel clave en la concepción de este espacio. Una de las decisiones más significativas fue prescindir de una isla fija, un elemento habitual en muchas cocinas contemporáneas, para apostar en su lugar por una mesa alta con taburetes.

Cocina de "Casa Vaca"

La mesa puede adaptarse a distintos usos, cocinar, comer, trabajar o simplemente conversar y permite una mayor libertad de movimiento. Además, refuerza esa idea de cocina vivida, donde todo sucede alrededor de un mismo punto. En el centro, una lámpara de diseño semiesférico añade un toque inesperado. Fabricada en un material similar a la rafia, su textura natural dialoga con el resto de los elementos, reforzando esa estética orgánica que define la cocina. Es un detalle sutil, pero clave para entender el conjunto.

La mesa protagonista de la cocina

El suelo de losas de barro merece mención aparte. Más allá de su valor estético, aporta historia, carácter y una conexión directa con la arquitectura tradicional. Al mismo tiempo, contrasta con la limpieza visual de las paredes blancas, creando un equilibrio que resulta tan acogedor como elegante.

La cocina como reflejo de un estilo de vida

La cocina de María Pombo en “Casa Vaca” no es solo un espacio bonito. Es, sobre todo, un reflejo de una manera de vivir. Aquí, cada elemento tiene un propósito. Cada textura, cada material, cada decisión suma en la construcción de un espacio que acoge, que invita, que acompaña. Es una cocina pensada para el día a día, pero también para esos momentos especiales que se quedan en la memoria.