Palabra de experta

Una nutricionista analiza el plato détox de Violeta Mangriñán para compensar una semana "a todo dar"

Violeta Mangriñán. @violeta
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Violeta Mangriñán ha compartido con sus 2.5 millones de seguidores uno de sus platos fetiche del verano. ¿El motivo? Es sencillo, ligero y le ayuda a sentirse mejor. ¿Por qué? Porque como también ocurre a muchas personas, tras las vacaciones regresa a casa con la necesidad de hacer détox y volver a comer de forma ordenada, saludable, a la hora adecuada...

"De vuelta a los buenos hábitos tras una semana a todo dar", comenta sobre un plato en el que podemos ver huevo duro, brócoli, huevo, zanahoria y patata cocida. ¿Qué opinará una nutricionista-dietista sobre esta idea de necesitar 'reset' y hacerlo con esta receta tan fácil? Gastro ha preguntado a Laura Gallardo, de Nuteco, que ha analizado en profundidad la propuesta de Violeta.

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"Es un plato con alimentos de buena calidad nutricional: hay verduras (brócoli), huevos como fuente de proteína y patata y zanahoria como hidratos de carbono. Son alimentos sencillos y poco procesados. Además, cumple con la estructura de un plato saludable ('plato Harvard') donde están los tres grupos de alimentos y en proporciones equilibradas para volver a la rutina con hábitos buenos en alimentación", comenta. Y añade un detalle importante: "No se aprecia si incluye el aporte de una grasa saludable, como aceite de oliva virgen extra, aguacate o frutos secos. Aunque imagino que sí tiene AOVE, por tanto estaría bastante completo".

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Laura nos habla de otro punto clave en este tipo de platos y es que "no solo importa que una comida sea saludable, sino que también resulte apetecible y saciante". "Cuando una comida se plantea como una especie de 'compensación' después de excesos, muchas veces acaba generando poca satisfacción y aumenta la probabilidad de volver a comer de forma impulsiva más tarde. Por tanto, una comida, más allá de que sea sana, debe ser disfrutada y apetecible, es decir, que el volver a retomarla sea natural y forme parte de tu forma de comer porque así lo eliges y lo disfrutas", aconseja la nutricionista.

¿Cómo podría mejorarse el plato?

"Más que hacerlo más ligero, intentaría hacerlo más completo",, asegura Laura Gallardo. Y nos deja algunas ideas:

  • Añadir aceite de oliva virgen extra.
  • Incorporar legumbres (garbanzos o lentejas) o pescado como alternativa al huevo. "Pero no quiere decir que esté mal, porque ya el huevo es una fuente de proteína, sino alternativas para ir variando y obtener nutrientes igualmente interesantes".
  • Añadir diferentes verduras para aportar color y variedad.
  • Incluir especias, hierbas aromáticas o una vinagreta para hacerlo más apetecible.
  • Si después apetece fruta o un yogur natural, también sería una forma de completar la comida.

¿Tiene sentido hacer estas comidas después de una semana de "descontrol"?

"Nuestro cuerpo no funciona como una cuenta corriente en la que compensamos lo que hicimos ayer comiendo menos hoy. Una semana con más comidas fuera de casa o con más celebraciones no se corrige con un plato especialmente ligero. Lo que realmente marca la salud son nuestros hábitos habituales, no lo que hacemos en unos pocos días. El problema no suele ser la semana de vacaciones o de celebraciones, sino la necesidad que muchas personas sienten de compensarla después. Entrar en ese ciclo de exceso-compensación puede favorecer una relación poco saludable con la comida, que es lo más importante, esa relación de salud mental en este enfoque y cómo nos afecta.

¿De qué sirve hacer ese 'reset'?

Volver a una rutina con horarios, verduras, fruta, ejercicio y comidas caseras sí tiene sentido. Lo que no aporta beneficios es intentar 'desintoxicarse', pasar hambre o restringir alimentos para compensar. El hígado y los riñones ya se encargan de desintoxicar nuestro organismo; no necesitamos dietas detox.

¿Cómo evitar sentir que hay que compensar?

Os dejo algunos tips que hacer durante esa semana "a todo dar":

  1. No saltarse comidas para reservar calorías.
  2. Mantener comidas relativamente estructuradas. Aunque es normal que después de salir de la rutina de hábitos el organismo los primeros días esté como más desequilibrado y, por ejemplo, si en tu rutina habitual desayunabas, ahora puede experimentar otras sensaciones… pero poco a poco se va regulando. Hay que ser coherente. Por ejemplo, si has tomado alimentos ultraprocesados durante una semana o muy azucarados (como los helados), y no era tu rutina, el cuerpo puede seguir demandando los primeros días esos alimentos, pero poco a poco se va normalizando.
  3. Priorizar verduras cuando sea posible, sin obsesionarse.
  4. Mantener una buena hidratación.
  5. Caminar o seguir siendo activo, aunque no se haga ejercicio como siempre.
  6. Comer despacio y disfrutar de los alimentos especiales sin culpa.
  7. Además, es importante recordar que no hace falta aprovechar absolutamente todas las ocasiones para comer de más. Se puede disfrutar de unas vacaciones o de una semana con más compromisos sin convertirla en un 'todo vale'. Atender más a “si me apetece o no me apetece”, no a estructuras cerradas y normalizadas “porque es sábado o porque es vacaciones hay que comer mal y porque es lunes hay que comer bien”.

No necesitamos compensar una semana de excesos con otra de restricciones. Lo más saludable es volver a nuestra rutina habitual cuanto antes, sin culpa, sin castigos y entendiendo que la salud depende de lo que hacemos la mayor parte del tiempo, no de una comida o de una semana concreta.