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La cevichería que ha convertido su cocina en la Super Bowl de Bad Bunny: "Que empiece el pescadeo"

El personal de Las Gaviotas recreando parte de la actuación de Bad Bunny
El personal de Las Gaviotas recreando parte de la actuación de Bad Bunny. Instagram @lasgaviotas.cevicheria
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La Super Bowl de hace unos días protagonizada por Bad Bunny (o lo que él llamó Super Tazón en una traducción literal) nos dejó grandes sorpresas, dos invitados de lujo para cantar, Lady Gaga y Ricky Martin, y un discurso político de gran magnitud durante los casi 14 minutos que duró el medio tiempo del puertorriqueño con mensajes claros y contrarios hacia las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su actuación ha sido valorada y ensalzada por gran parte del planeta, especialmente por la comunidad latinoamericana.

La actuación tuvo sus guiños gastronómicos, pero también ha generado un gran revuelo en las redes sociales donde una cevichería de Perú ha recreado parte de la actuación del cantante puertorriqueño en sus cocinas, convirtiéndolas en su propio escenario de la Super Bowl.

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Se trata de la cevichería Las Gaviotas, que no solo es experta en servir el mejor ceviche, sino que acumulan más de un millón de seguidores en Instagram gracias a los shows que suben a las redes bailando y recreando coreografías y espectáculos de conciertos, videoclips o películas en sus instalaciones. El baile de la cinta ‘Chicas malas’, una escena de ‘Wicked’ o el videoclip de ‘Thriller’ de Michael Jackson son solo algunos de sus vídeos más vistos en redes.

Y por supuesto, el show de la Super Bowl de Bad Bunny era una oportunidad golosa para recrear. “Que empiece el pescadeo”, escriben en sus redes junto al vídeo donde hacen su versión del espectáculo desde el momento en el que el cantante sale de la casita a ritmo de Daddy Yankee o Tego Calderón, entre otros, hasta que canta sobre un coche.

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Así, Las Gaviotas han conseguido hacer un autentico show de la Super Bowl acompañados de cucharones o de ramilletes de cilantro sin nada que envidiar al equipo de bailarines que acompañó en el medio tiempo al también ganador del Grammy al álbum del año.