La taberna centenaria madrileña donde han estado los actores de 'Los Bridgerton'

Los protagonistas de la popular serie han pasado por la Taberna La Dolores, donde sus tapas, gildas y cañas son los grandes reclamos de su aperitivo
Así surgieron las gildas de Dani Valls Halling que simbolizan a cada comunidad autónoma: "Todo empezó con la de pulpo a la gallega"
‘Los Bridgerton’ se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de los últimos años. La serie en la que cada temporada se centra en el romance de uno de los hermanos de la familia londinense va ya por su cuarta temporada, que estrena la segunda tanda de capítulos en una semana para conocer el desenlace de la historia entre Benedict Bridgerton (Luke Thompson) y Sophie Baek (Yerin Ha). Precisamente ambos actores, junto a Hannah Dodd, que da vida a Francesca Bridgerton, han pasado unos días de promoción en Madrid.
Los tres intérpretes han paseado por los alrededores del Palacio Real o han sido los protagonistas de un gran baile de máscaras como el que tiene lugar en el primer capítulo de la cuarta temporada, pero entre tanta promoción y entrevista, también han pasado por una taberna madrileña.
En varias de las fotos que Netflix ha difundido del paso de Thompson, Ha y Dodd por Madrid se ha podido ver a los actores en la Taberna La Dolores (Plaza de Jesús 4), que se ubica en el barrio de Las Letras, muy cerca del Paseo del Prado, así que se encuentra en pleno centro de la capital española.
Así es la Taberna La Dolores
Así, los protagonistas de ‘Los Bridgerton’ han cambiado el té y las pastas en el salón de su palacete del barrio londinense de Mayfair que los vemos tomar en la serie por un aperitivo más castizo y con sabor español. La fachada de Taberna La Dolores es de lo más representativa, ya que cuenta con azulejos tradicionales donde se lee el nombre del local, fundado en 1908, o ‘Cervezas frescas y tapas’ o ‘Vinos de Valdepeñas’.
La Dolores es una taberna centenaria de siempre, de esos locales de los que quedan pocos y que transmiten verdad en cada rincón, con una gran barra donde te encuentras el mostrador lleno de tapas, pinchos o montaditos fríos, entre los que elegir con qué acompañar tu bebida, además de esos estantes saturados de botes y botellas o las paredes repletas de imágenes históricas. Vamos, un verdadero bar castizo en pleno centro madrileño.
Desde la taberna subrayan que ellos sirven “las mejores cañas de Madrid” y las tapas de la mejor calidad, entre las que destacan sus boquerones en vinagre o sus anchoas del cantábrico que limpian a mano. Eso sí, su variedad de gildas es uno de sus mayores alicientes para atraer a los clientes, especialmente a los amantes de los encurtidos, que tendrán una gran selección para probar a la hora del aperitivo.
