¿Gentrificación?

De ruta por Carabanchel: los seis nuevos proyectos que están revitalizando el barrio

El trío al frente del renacido La Capa: Arturo Romera, Antonio Tapia y Martin Phillipe See. (Foto: Al Pan Pan y al Vino Vino Studio)
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Carabanchel está de moda. No como para empezar a llevarnos las manos a la cabeza, de momento, por los alquileres de las viviendas o los precios de los traspasos de los locales en dicho barrio, pero está de moda. Cualquiera que esté un poco pendiente de las aperturas que están dando que hablar en Madrid en los últimos meses sabe que varias de ellas se enmarcan dentro del distrito en el que nacieron personajes tan ilustres como Rosendo Mercado, Alberto Chicote o Blanca Fernández Ochoa, por citar solo unos pocos. Así que hemos decidido poner rumbo a uno de los barrios madrileños con más personalidad e historia -se dice que fue cuna de escritores y que alberga la iglesia más antigua de la comunidad- para ver qué es lo que se está cociendo. Nunca mejor dicho, ¿verdad?

Allí, al otro lado del río, donde el ritmo no es tan frenético y todavía se mantienen costumbres como las de hablar con el vecino por el mero hecho de querer hablar con el vecino, han empezado a proyectos ilusionantes –a menudo gestionados por jóvenes– que vienen a definir la nueva ola gastronómica carabanchelera. Y, aunque pueden encontrarse rasgos de modernidad en algunas de las cartas de estos establecimientos, a través de tapas clásicas algo ilustradas o esos ya omnipresentes vinos naturales, también mucho de la esencia y la tradición que demanda el barrio.

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A continuación os dejamos algunos de los proyectos hosteleros recientes que mejor acogida están teniendo en Carabanchel. Y que conste que no solo hablamos de los vecinos que viven en los alrededores de estos bares y restaurantes, cada vez son más –foodies, gastrónomos e incluso winelovers– los que se desplazan desde cualquier punto de la ciudad a estos donde comida, bebida y buen ambiente están siempre garantizados.

La Capa

Arrancamos esta ruta con el que quizá sea el ejemplo más claro de una nueva manera de entender la hostelería. Esta antigua cafetería, que volvió a abrir sus puertas en 2024, conserva los azulejos verdes, la madera, el mármol y los espejos de aquel Madrid de décadas atrás. Pero, no te confundas, el nuevo La Capa funciona como una casa de comidas contemporánea donde lo que más importa es lo que llega al plato, que no es otra cosa que producto de temporada bien tratado y recetas reconocibles, aunque muchas de ellas están ligeramente actualizadas.

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De su carta destacamos la rusa, las anchoas caseras con mantequilla, las kokotxas al pilpil con huevos fritos, la polenta con grelos o un arroz de caracoles y papada, además de ese plato bautizado 'La Capa', que es un filete empanado que se acompaña de pimientos confitados.

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C/ Condes de Barcelona, 8

La Gloria de Carabanchel

Muy cerca del anterior, descubrimos que La Gloria de Carabanchel ha encontrado otra forma de mirar hacia atrás. La suya propia. Conviene recordar que su propietaria, la cordobesa Sol Pérez-Fragero, llevaba tiempo buscando ese algo que en las zonas más céntricas de Madrid empezaba a echarse de menos: vecinos, una buena barra, charlar sin tener que estar pendiente del reloj... Y también esos bares o restaurantes que forman parte de la calle y no de una tendencia que, tarde o temprano, pasará.

Ahora toca hablar de una vinería de ambiente familiar con cocina del sur que funciona como una renovada casa de comidas andaluza. Aquí el producto marca el ritmo y la memoria hace el resto: hay pío antequerano de naranja y bacalao, molletes de lomo en manteca o de pringá, paté de perdiz de La Carolina, croquetas de puchero y, cuando llega el domingo, arroz de perol. Es el sitio perfecto para aquellos que añoran los sabores de siempre acompañados de una copa de vino. A veces, casi siempre, no necesitas nada más.

C/ General Martín Cerezo, 2

El Clavao

Han sido los últimos en llegar, pero José Martínez y Mercedes Grande están haciendo ruido del bueno, que para nada era su objetivo, prácticamente desde el primer día. A ellos lo que les preocupa es hacer bien las cosas, y eso se nota en cada detalle. Esta pareja, al igual que los chicos al frente de La Capa, también optó por convertir un antiguo bar de toda la vida en una casa de comidas de nueva generación. No hay que pasar por alto que Martínez llega con un currículum bajo el brazo que incluye casas tan reseñables como El Celler de Can Roca, El Señor Martín o Alabaster, pero el cuerpo le pedía volver al barrio para hacer algo bastante más sencillo de explicar: cocinar rico.

No te esperes un local enorme con un cuidado interiorismo de estilo nórdico. El Clavao tiene unas pocas mesas y un mostrador desde el que se ve la cocina, y en su carta vas a encontrar alrededor de nueve platos que cambian en función de la temporada y, para qué engañarnos, de lo que les apetece cocinar ese día. ¿Un par de ejemplos? Tartar de corvina con ajoblanco o puerro asado con carbonara y torreznos. Pero también croquetas de jamón, mejillones en escabeche, pescados del día, verduras de temporada y arroces que van entrando y saliendo según manda el mercado.

C/ Parque Eugenia de Montijo, 30

Merinas

Podíamos haber elegido una de las muchas fotos de las actrices Lisi Linder, Lorena López y Marta Belenguer que aparecen en su perfil de Instagram, pero no queremos dejar su propuesta en un segundo plano. A Merinas se viene a disfrutar de su barra a base de conservas, embutidos, quesos, bocadillos... El local ocupa el antiguo ultramarinos de los hermanos Merino y sus nuevas responsables lo han convertido en una especie de punto de encuentro donde confluyen la vida de barrio y el mundo de la cultura, el aperitivo y la sobremesa, Cádiz y Valencia.

Su cocina no cuenta con salida de humos, pero eso, lejos de ser un problema, las ha obligado a diseñar una carta fresca llena de bocados de los que siempre apetecen. Toma nota de sus imperdibles: mojama de Barbate, chicharrón gaditano, gildas, mejillones en vinagreta andaluza o la ya famosa ensalada de pimientos asados con caballa y piparras, que se ha convertido en uno de los clásicos. Si eres de bocata, apúntate el 'Merinas', inspirado en el almussafes valenciano: con sobrasada, cebolla pochada y queso curado.

C/ Alférez Juan Usera, 42

Pan Pájaro Pan

Aquí no vas a encontrar tantos bocatas como en la parada anterior, pero lo cierto es que en Pan Pájaro Pan, como habrás adivinado, los entrepanes acaparen buena parte del protagonismo. Ese era el objetivo de Andrea Núñez y Alejandro Peré, que empezaron llevando su sándwich de pollo frito a locales como The Beer Garden, La Osita, Josefita o Watts Cantina, antes de lanzarse con su propia aventura en plena Pradera de San Isidro.

¿Existe un lugar mejor para apretarse un bocata? No hace falta que respondas, mejor apunta el resto de elaboraciones que te llevarán a querer volver aquí una y otra vez: el cubano, el bocadillo de albóndigas, el de cerdo mechado, la ensaladilla de pollo, la cheeseburger... Aunque te lo puedes llevar a casa y disfrutarlo mucho, lo suyo es, siempre y cuando el tiempo acompañe, buscar un verde apetecible en el parque y entregarse a las bondades de un buen pícnic.

C/ Alcaudón, 1

Luz Verde

Al final del recorrido aparece un pequeño templo de los vinos de mínima intervención en el que también se pueden picar cosas ricas mientras descubres interesantes etiquetas de pequeños productores. Es lo que buscaban Natalia Cano (antes en Chuck's) y Rafaella Mey cuando se plantearon buscar un local pequeño y con decoración minimalista en el que la botella ocupase siempre el centro.

Como ya te hemos adelantado, en Luz Verde siempre vas a encontrar vinos naturales y de mínima intervención que están en constante rotación y que se convierten en los mejores aliados –¿o era al revés?– de una carta informal que huye de lo pretencioso: gildas, quesos, chacinas, pan con stracciatella y pesto de pistacho, marineras... Ese tipo de recetas sencillas para acompañar a esos vinos que difícilmente vas a encontrar en ningún otro bar de Carabanchel.

C/ Baleares, 51