Los talibanes responden a Biden: Prometen no ser un estado terrorista y respetar a las mujeres "dentro de la ley islámica"

Los talibanes vuelven al poder 20 años después prometiendo que no son los mismos
Los talibanes prometen que las mujeres serán respetadas dentro de los límites que marque la ley islámica
Los talibanes han respondido a EEUU con promesas que la ONU y occidente se resiste a creer. Reunidos en rueda de prensa, el portavoz de las fuerzas talibanas, Zabihulá Muyahid ha asegurado que no permitirán que Afganistán se convierta en un escenario desde el que se organicen ataques terroristas contra ningún país. A una pregunta sobre las mujeres y niñas, han garantizado que se les respetarán sus derechos dentro de los límites que marque la ley islámica.
"Podemos asegurarle a la comunidad internacional, incluido a Estados Unidos, que el territorio afgano no se utilizará para causar daño a nadie", ha asegurado en su primera rueda de prensa desde la toma de Kabul.
"No vamos a permitir que nuestro territorio sea utilizado contra nadie, ni contra ningún país del mundo. Por lo tanto, toda la comunidad mundial debe saber que estamos comprometidos con estas ideas para que nadie se vea perjudicado", ha enfatizado.
Muyahid también ha vuelto a insistir en que los talibanes no buscarán venganza, sino que otorgarán una "amnistía" a aquellos ciudadanos afganos que sirvieron en las fuerzas de seguridad, o bien trabajaron para el Gobierno del presidente, Ashraf Ghani, o las delegaciones extranjeras, tal y como ha venido asegurando el grupo desde que tomaron Kabul tras una meteórica reconquista.
"Hemos perdonado a todos en beneficio de la estabilidad y la paz en Afganistán", ha asegurado Muyahid, quien también ha expresado que los talibán no quieren que nadie se vaya del país. "Nuestros combatientes, nuestra gente, todos nos aseguraremos de incluir a todos los demás bandos y facciones".
En relación a las víctimas mortales por el avance talibán de estos días, ha dejado claro que ellos no son los responsables, sino los muertos por luchar con el "enemigo".
"Nadie le hará daño. Los jóvenes que han crecido aquí no queremos que se vayan. Son nuestro mayor activo. Nadie llamará a su puerta y le preguntará para quién ha estado trabajando. Estarán a salvo. Nadie será interrogado, ni perseguido", dice.