Ivana Moral, tras la indemnización por su trabajo doméstico en el matrimonio: "Ya no es el dinero, es el valor que se me ha dado"

Ivana Moral, de 48 años, es la mujer a la que su exmarido deberá indemnizar con más de 200.000 euros por el trabajo en el hogar que realizó durante el matrimonio. 25 años estuvo casada, en régimen de separación de bienes. “Ahora estoy feliz, es muy merecido y justo”, dice Ivana Moral. Su historia es la lucha por mantener el proyecto familiar. “Me decanté por criar a mis dos hijas, por cuidar de mi marido y por que la casa siempre estuviera impecable”, relata Ivana, un trabajo que, en gran medida, permitió que creciera el patrimonio de su expareja pero no el suyo.

Vivía, asevera, "en la miseria, atada de pies y manos, mendigando". "No podía comprarle un paquete de folios a mis hijas pero él, sin embargo, tenía, por ejemplo, un casco de moto de 400 euros", sostiene. Se sentía, expresa, "amenazada económicamente, sin valía, siempre dependiendo de la misma persona". Hasta que en 2020 decidió "defender" los derechos de sus hijas, que ahora tienen 19 y 14 años, respectivamente

Se hubiera separado antes si la dependencia económica y emocional no hubiera sido tan grande: “Él se lo quedó todo y yo no tenía nada, era una persona dependiente a todos los niveles”. El proceso hasta llegar a esta sentencia, que puede ser recurrida, ha sido largo y difícil. “Desconocía el derecho que tenía a que mi trabajo durante tantos años tuviera reconocimiento”, señala quien considera que la sociedad ya va tarde en reconocer que trabajar en casa es un trabajo como otro cualquiera. 

Victoria moral

La indemnización, aunque supone para ella un balón de oxígeno, tiene una parte más importante, la victoria moral: “Me sentía desvalida por el hecho de no tener independencia económica. Ya no es el dinero, es el valor que se me ha dado por todo lo que he hecho estos 25 años con todo el amor que he puesto”, dice Ivana. 

Su sonrisa revela la felicidad por la mujer en la que se ha convertido. Se ha sacado la ESO, se ha formado en nutrición, lo que siempre le había gustado, y lo que quiere es trabajar. “Con arrojo se sale adelante, ahora me siento empoderada y muy satisfecha porque se ha hecho justicia”, asegura. Aún le queda el camino de conseguir la sentencia firme pero muy satisfecha por el reconocimiento conseguido hasta la fecha. 

Sentencia que marca precedentes

La resolución judicial refleja que el ex marido ha sido condenado a abonar a Ivana un total de 204.624,86 euros, aplicando de esta forma el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente en cada año transcurrido desde cuando contrajeron matrimonio en 1995 y hasta 2020, cuando se separaron. Esta sentencia dictada por un juzgado de Vélez-Málaga marca un precedente por lo elevado de la cuantía que se ha fijado. No obstante, a juicio de la abogada, Marta Fuentes, de Gentius Abogados, para el condenado implica "casi una miseria", teniendo en cuenta su nivel de ingresos. 

La resolución judicial recoge que el ex marido "ingresa mensualmente entre 3.000 y 4.000 por la explotación cedida de una finca de 70 hectáreas de su propiedad con cultivo de olivo", mientras que la mujer cuenta con ingresos por importe de 460 euros mensuales que percibe por el alquiler de una vivienda ganancial. "Él tiene un patrimonio de 5 ó 6 millones de euros y una finca de olivos que estuvo en venta por 4 millones en plataformas online", añade la abogada de esta madre.

Ivana considera que su letrada ha sido su "compañera de batallas". También agradece el apoyo que ha recibido por parte del Instituto Andaluz de la Mujer, desde donde le ayudaron a tomar conciencia de cuál era su "valía". Ahora quiere que su caso sirva para alentar a otras mujeres a que "griten el derecho" y consigan ser independientes.

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