Un vendedor de la ONCE y su vecino ayudan a rescatar con un quad a los heridos en el accidente ferroviario de Adamuz
Los vecinos de Adamuz, Córdoba, salieron a la calle cuando escucharon el estruendo del choque de los trenes de alta velocidad
Última hora del descarrilamiento de dos trenes en Adamuz, Córdoba
Al menos 39 personas han fallecido en el trágico accidente ferroviario que tuvo lugar el pasado domingo 18 de enero, pasadas las siete y media de la tarde. A la altura de Adamuz, una localidad muy cercana a la ciudad de Córdoba, un tren de la compañía Iryo - que no había presentado ninguna incidencia durante la hora que llevaba de trayecto - descarriló e invadió la vía contraría, chochando mortalmente contra otro tren ALVIA que venía de frente.
Los vecinos de Adamuz, el pueblo más cercano al lugar del siniestro, salieron en la calle, muchos de ellos en batas y pijamas, para saber qué había pasado y ayudar, en la medida de lo posible, a las personas heridas (que ya se acumulan por cientos), que habían quedado atrapadas entre los vagones y los raíles. Entre estos buenos samaritanos se encuentran Gonzalo Sánchez, vendedor de la ONCE de Adamuz y su vecino, Jesús Mesones, quienes, sin dudarlo, ayudaron a rescatar a varios viajeros con su propia quad, a la espera de que los sanitarios pudieran penetrar en la zona del accidente:
"Llevamos a casa a un niño que buscaba a sus padres"
"Hemos echado una mano en lo que hemos podido, hemos sacado a gente en camilla y hemos llevado a heridos hasta las ambulancias porque no podían acceder a la zona. Nuestro quad era el único que había. La Policía y la Guardia Civil entraban andando, pero las ambulancias no podían llegar" han dicho en el diario Ideal. Su capacidad de movimiento les permitió, por tanto, llevar también mantas y botellas de agua a los heridos, a quienes intentaban tranquilizar por lo ocurrido.
Sobre lo que encontraron por el camino, Gonzalo y Jesús repiten las palabras que todos los que estaban presentes en la tragedia han trasladado a la prensa: "Eso no se puede describir, era dantesco. La adrenalina se te pone a 200.000. Había muchos cuerpos tirados y los que aún no se habrán visto porque están entre los hierros", declararon también en el mismo medio andaluz. Además de acceder a la vía del tren con su quad, estos dos vecinos se llevaron a su casa a un niño, llamado Hugo, que estaba buscando a sus padres entre los restos de los vagones, para ayudarle, ya desde su vivienda, a encontrar a sus familiares.
Algunos supervivientes han confirmado que, tras el "inesperado estruendo" provocado por el choque frontal de los dos trenes, se empezaron a escuchar los "gritos de pánico de los pasajeros". Sobre las causas que podrían haber causado la tragedia, el Ministro de Transportes, Óscar Puente, ha declarado que éste ha sido un siniestro "verdaderamente extraño", pues el tramo de la vía donde descarriló el Iryo había sido revisado "el pasado mes de mayo". El presidente de Renfe, Fernández Heredia, ha descartado también el "fallo humano" y ha informado de que los dos primeros vagones del ALVIA se "desintegraron" tras el choque mortal.