Agustín Fadón, el trabajador del tren desaparecido en Adamuz que se salvó hace 13 años de la tragedia de Angrois al cambiar el turno
Agustín Fadón, el trabajador del tren de Adamuz, continúa desaparecido: hace 13 años se salvó de la tragedia de Angrois
El accidente ferroviario en Adamuz, en directo: las víctimas mortales ascienden a 42 personas
El accidente de trenes en Adamuz no solo ha dejado decenas de víctimas mortales y personas gravemente heridas, sino que también ha destrozado familias que ya lloran la pérdida de sus seres queridos. Pero también la desaparición, porque todavía siguen intentando identificar víctimas mortales rescatadas de los trenes accidentados.
Es el caso de Javier, el cuñado de Agustín Fadón, tripulante del Alvia que descarriló tras recibir el impacto de dos vagones de un Iryo en Adamuz, y que ahora enseña su foto para poder encontrarle. Agustín, de 39 años, estaba ocupando el puesto de tripulante en la cafetería de ese tren cuyo destino acabó siendo fatídico y por el que se han registrado un total de 42 muertos. La Guardia Civil y numerosos efectivos continúan las labores de búsqueda, con el objetivo de poder encontrar más cuerpos o alguna pista que lleve a la causa del accidente.
La hermana de Agustín, María del Mar, ha revelado que hace 13 años se salvó de la tragedia de Angrois porque le cambió el turno a un compañero. Nadie se imaginaría que más de una década después se iba a enfrentar a algo muy parecido al accidente de Santiago, según ha recogido en declaraciones 'Agencia EFE'.
Una historia que se une a decenas de familiares
Esta historia se une a la de muchas personas que esperan encontrar consuelo en cualquier información que les pueda llegar sobre sus seres queridos. Por el momento, las autoridades no han confirmado encontrar a alguien en el resto de los vagones con vida, al contrario. A lo largo del día, han confirmado la muerte de dos personas más, contabilizando la larga lista de fallecidos hasta los 42.
Los expertos tratan de identificar a las víctimas lo más rápido posible. Para ello, han mandado las muestras recogidas de ADN en diferentes puntos de Andalucía a Madrid, para que allí lo comparen con la de los fallecidos y puedan saber la identidad de cada uno.