Accidente

Los cuatro minutos de confusión y angustia que se vivieron en el centro de mando en el momento del accidente de tren en Adamuz

Accidente de tren en Ademuz, Córdoba. EFE
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En torno a las 19:45:02 del pasado domingo el centro de mando de Adif de Atocha recibió la primera llamada del maquinista del tren Iryo informando de que había sufrido un “enganchón”, aun nadie era consciente de la gravedad del asunto.

El conductor del Iryo avisó en la llamada que ya había bajado los pantógrafos, “Más abajo no pueden estar, de hecho, tengo el tren bloqueado”.

En el centro de mando de Atocha comenzó entonces una incesante actividad entre llamadas y avisos. En pocos minutos recibió varias llamadas más e intentó contactar en dos ocasiones con el Alvia 2384 que se dirigía a Huelva, pero no recibió respuesta por parte del conductor.

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A las 19:48:39 desde Atocha llaman al Alvia que ha salido de Madrid con destino a Huelva, pero el cantón indica que acaba de pasar la estación técnica de Adamuz, como recoge Cordopolis, pero nadie responde. Segundo después vuelven a insistir en comunicarse con el conductor, pero el resultado es negativo.

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El conductor del Iryo no fue consciente en un primer momento del choque

El centro de control llama a la interventora del tren Alvia a las 19:49:33, quien informa que “presenta un golpe en la cabeza y manifiesta que va a intentar localizar al maquinista del tren”.

En la sexta llamada, a las 19:49:35, el maquinista del Iryo traslada al centro de control que "no es un enganchón", sino un descarrilamiento, y que está invadiendo la vía contigua, por lo que pide que se corte el tráfico y la presencia de servicios de emergencia.

El conductor del Iryo ni siquiera ve el al Alvia porque está casi a un kilómetro y la zona está completamente a oscuras. El conductor no fue consciente en un primer momento de que había otro tren implicado en el suceso, y que había chocado con los últimos vagones del suyos.

Fueron cuatro minutos y medio desde la primera llamada del Iryo informando de problemas hasta la sexta en la que ya se empezó a conocer la magnitud del suceso que ha dejado hasta el momento 43 fallecidos.

Óscar Puente ha confirmado que hay "marcas" en los bogies

El ministro de Transportes, Óscar Puente ha confirmado que hay "marcas" en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo --los que no descarrilaron-- y "es posible incluso y es algo que se está analizado que los dos o tres trenes que pasaron anteriormente tienen marcas similares".

"La cuestión ahora es ver por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías, si era la propia vía que estaba empezando a romperse. Es decir, en este momento no es posible establecer una conclusión. Ese es un dato que ha aparecido y que forma parte del cúmulo de pruebas que se están en este momento acumulando, pero no podemos en este momento extraer una conclusión de qué es lo que produce esa marca en los bogies", ha asegurado Puente.

Sobre las insinuaciones de un sindicato ferroviario minoritario de que se han utilizado materiales 'low cost' en la vía donde se produjo el accidente de Adamuz, el ministro ha calificado tal afirmación de "barbaridad".

"Esta es una obra contratada para renovar vía en la que se han empleado todos los materiales. A resultados de la investigación, veremos si eso no es así, pero le aseguro que no se contratan obras 'low cost', no sé quién puede decir semejante barbaridad. Esto es una vía renovada, la renovación concluyó en mayo del año pasado, se ha sometido a todas las pruebas de fiabilidad que establece el protocolo de Adif. En el mes de octubre tuvo una prueba geométrica y en el mes de noviembre, finales de noviembre, no hacía ni dos meses del accidente, tuvo una prueba dinámica. Tuvo la prueba de inspección a pie, que se hace también una al año, la tuvo el 5 de noviembre. Por tanto, es una vía que cumplía con todos los parámetros de seguridad que están establecidos en la normativa", ha garantizado.