Los investigadores buscan respuestas en las vías: "El uso intensivo de la infraestructura obliga a un mayor mantenimiento"
En la zona del accidente se sigue trabajando a contrarreloj inspeccionando las vías para esclarecer qué ocurrió
La llamada de Atocha con el Alvia del accidente ferroviario de Adamuz: “Tengo sangre en la cabeza, no sé si voy a poder llegar hasta el maquinista”
Continúa la investigación para esclarecer qué pudo ocurrir en el trágico accidente de dos trenes en Adamuz, Córdoba, y se está prestando especial atención a la vía y la rotura que presenta, así como a los ejes de los vagones que se están retirando poco a poco. Informa en el vídeo Ana Martín.
En la zona del accidente se sigue trabajando a contrarreloj, donde hay muchísimo trabajo por delante. Por un lado, labores centradas en ese tren Iryo que se está retirando. Ahora se está procediendo a la retirada del vagón número 6, que seguiría obstaculizando la vía.
Pero sin duda, el trabajo más complejo está en el tren Alvia. En esos primeros vagones se está haciendo una labor prácticamente quirúrgica, minuciosa, porque se han convertido en un amasijo de hierros donde todavía podría haber dos personas desaparecidas.
¿Qué provocó la rotura de la vía?
Lo cierto es que el tramo de la vía donde la soldadura se rompió al circular el tren Iryo, puede que ni siquiera sea el punto que provocó el descarrilamiento. "Hay que delimitar también si ese es realmente el primer punto en el que se producen los hechos que dan lugar al descarrilamiento", ha explicado el ministro Óscar Puente. Y esa no es la única incógnita que permanece sin responder. ¿Qué provocó la rotura de esa vía?
"Has sido tú el que ha pisado. O ha sido el tablón el que estaba en mal estado", explica César Franco, presidente del Colegio Nacional de Ingenieros Industriales. Es decir, pudo romperse por un defecto en el material o por un desgaste de todos los trenes que circulan por ella. Los Iryo, además, son más pesados, aunque esto hasta ahora no ha supuesto un problema. Para aclarar estas cuestiones de la investigación, es esencial el análisis de las muescas que han encontrado en las ruedas de los vagones que no descarrilaron.
"Una especie de pequeños mordiscos. De 1mm de espesor aproximadamente", añadía Puente. Pequeñas rozaduras que también están en los últimos trenes que circularon por aquí poco antes del descarrilamiento.
"Las marcas están en los bogies del lado izquierdo del tren, no en el derecho", señala Puente. En el lado derecho es donde está la rotura de la vía. Aún así, hay que comprobar si esas marcas coinciden con las del raíl. Desde octubre, el tramo fue sometido a cuatro inspecciones. "El uso intensivo de la infraestructura lo que nos obliga es a un mayor mantenimiento", matiza César Franco. Una vía en la que la circulación se ha multiplicado por tres.