Fin de la fuga del 'Spiderman' de Jerez: la Policía detiene al preso que escapó del hospital con sábanas anudadas

Detienen al preso fugado del Hospital de Jerez al deslizarse con sábanas por una ventana. Policía Nacional
Compartir

CádizLa espectacular huida que mantuvo en vilo a la pedanía jerezana de Estella del Marqués, en Cádiz, el pasado mes de octubre ha llegado, finalmente, a su desenlace. Agentes de la Policía Nacional han logrado detener al individuo que protagonizó una de las fugas más mediáticas de los últimos años en la provincia de Cádiz. El arrestado consiguió escapar del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera descolgándose por la fachada del centro sanitario utilizando sábanas anudadas mientras se encontraba bajo custodia policial. Tras cuatro meses de rastreo constante y una vigilancia silenciosa, el conocido como "Spiderman de Estella" vuelve a estar bajo control penitenciario.

La detención se materializó en la mañana del pasado 26 de febrero, después de que el Grupo de la UDU (Unidad de Delincuencia Urbana) de la Policía Nacional intensificara un dispositivo de localización permanente sobre su entorno más estrecho. Los investigadores tenían la firme sospecha de que el fugitivo no se había alejado de su zona de influencia y que por tanto se encontraba oculto en una vivienda de su propia pedanía, Estella del Marqués.

PUEDE INTERESARTE

Durante todo este tiempo, según han detallado fuentes policiales, el arrestado llevaba una vida de absoluto enclaustramiento, convirtiendo el inmueble en su búnker particular. Prácticamente nunca salía al exterior, una estrategia de "perfil bajo" diseñada para no ser identificado por los vecinos ni detectado por las patrullas que peinaban la zona.

Un historial delictivo marcado por la reincidencia

El trabajo coordinado entre las Brigadas de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana permitió estrechar el cerco sobre el escondite del varón de manera definitiva. Al momento de su captura, la Policía confirmó la peligrosidad del sujeto no solo por la audacia de su evasión, sino por su historial previo. Sobre él pesaban otras tres requisitorias judiciales en vigor de diferentes juzgados. Dos de estas órdenes judiciales decretaban su búsqueda, detención e ingreso inmediato en prisión por causas juzgadas anteriormente, mientras que una tercera exigía su personación ante la autoridad judicial por un proceso aún abierto.

PUEDE INTERESARTE

Los delitos que se le imputan y por los que ya cumplía condena antes de su paso por el hospital están relacionados con robos con fuerza y, de manera más grave, robos con violencia e intimidación. Este perfil, considerado por los analistas policiales como escurridizo y potencialmente peligroso, obligó a los agentes a mantener una vigilancia discreta pero implacable.

Durante estos 120 días de fuga, el individuo dependió de una red de apoyo mínima que le suministraba lo básico para sobrevivir sin tener que pisar la calle, una táctica habitual en delincuentes que cuentan con arraigo en zonas pequeñas donde todos se conocen.

La crónica de una fuga "de película"

Una búsqueda que ha despertado un gran interés y para la que hay que remontarse al 16 de octubre de 2025. Aquel día, el ahora detenido se encontraba ingresado en el Hospital de Jerez bajo la vigilancia de agentes de la Policía Nacional debido a un problema de salud que requería atención hospitalaria. Aprovechando un momento de mínima vigilancia o un descuido en la seguridad de la habitación, el reo puso en marcha un plan que parecía sacado de un guion cinematográfico.

Utilizó las sábanas de su propia cama y, presumiblemente, otras que pudo recolectar, para fabricar una cuerda improvisada. Tras anudarlas con fuerza, las sujetó a un punto firme de la estancia y se lanzó por la ventana. Los testigos y trabajadores del centro no daban crédito cuando se percataron de que el preso había logrado descender varios pisos por la fachada hasta alcanzar el suelo.

Una vez en el exterior, su rastro se perdió rápidamente en las inmediaciones del hospital, dando comienzo a una de las búsquedas más intensas de la última década en la zona.

Consecuencias legales

Tras su detención el pasado 26 de febrero, el arrestado fue trasladado bajo fuertes medidas de seguridad a las dependencias de la Policía Nacional de Cádiz. Tras pasar la noche en los calabozos, fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia durante la mañana del 27 de febrero. Además de las condenas que ya tenía pendientes, ahora se enfrenta a un nuevo cargo por quebrantamiento de condena o de custodia, lo que agravará considerablemente su tiempo en prisión y endurecerá su clasificación penitenciaria, dificultando el acceso a futuros beneficios o permisos.

El juez, ante el evidente riesgo de fuga demostrado por sus antecedentes y la gravedad de las causas de robo con violencia, decretó su ingreso inmediato en un centro penitenciario.