Unos niños de Jerez inventan una pulsera para que sus compañeros sordos jueguen al fútbol: "Faltaban señales"

Los ocho alumnos de Jerez de la Frontera que han creado la pulsera junto a su profesor. Redacción
  • Ocho escolares de entre 7 y 10 años del CEIP Blas Infante de Jerez de la Frontera (Cádiz) diseñan un sistema de vibración para que la discapacidad auditiva no sea un obstáculo en el deporte

  • El proyecto coincide con el mes de las Altas Capacidades y destaca el uso de la robótica para fomentar la inclusión en los patios de Andalucía

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CádizEn el patio del CEIP Blas Infante de Jerez de la Frontera, en Cádiz, el fútbol, más que un deporte, es el escenario donde ocho alumnos han demostrado que la tecnología carece de sentido si no sirve para derribar barreras. Bajo la premisa de que "la inclusión no es falta de ganas, sino de señales", este grupo de escolares con Altas Capacidades Intelectuales (ALCAIN) ha diseñado un sistema de comunicación único. Se trata de una pulsera robótica que permite a niños con discapacidad auditiva participar en un partido de fútbol captando instrucciones a través de vibraciones y códigos visuales.

El proyecto nace de un reto propuesto por la ONCE, en el que se planteaba el caso de una niña que no podía disfrutar del deporte escolar por no oír el silbato del árbitro ni las voces de sus compañeros. "Estudiamos con el alumnado qué era la discapacidad auditiva, los tipos que había y hablamos con la maestra de Audición y Lenguaje para aprender lengua de signos", explica Luis García Cabello, director del centro y profesor responsable, además de experto en robótica educativa.

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El resultado ha sido un ecosistema de dispositivos interconectados que ya acumula más de 80.000 visualizaciones en TikTok: "los alumnos están muy contentos y orgullosos".

El árbitro y el entrenador en la muñeca

El sistema utiliza tarjetas programables 'micro:bit' que se comunican entre sí por radiofrecuencia. De esta forma el dispositivo del árbitro envía señales inmediatas: "Al pulsar un botón se marca el inicio del encuentro, otro señala el final y el logotipo activa una alerta de falta". explica García. Por su parte, el entrenador cuenta con un emisor que, mediante la inclinación de la muñeca, va enviando flechas direccionales a la pulsera de la jugadora en cuestión.

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"El dispositivo receptor es distinto porque le hemos incorporado un vibrador", explican los propios alumnos (Fernando, Matías, Daniel, Oliver, Lorenzo, Manuel, Violeta y Leo) en su presentación. Cuando la jugadora recibe una orden, la muñeca le vibra, avisándola para que mire la pantalla donde aparecen iconos claros: "una casa para avisar de un cambio o una bandera para que se acerque a la banda". De este modo, la niña ya no dependería de la lectura de labios para entender el juego.

Altas capacidades: "Los eternos olvidados"

Este hito tecnológico coincide con la celebración del mes de las Altas Capacidades, una efeméride que el centro jerezano ha aprovechado para reivindicar el papel de estos alumnos. "Suelen ser los olvidados porque, al aprobar, se piensa que no necesitan ayuda, pero a menudo se aburren en clase", confiesa el docente.

Por eso, este proyecto ha supuesto una motivación extra para estos niños de segundo a cuarto de Primaria, a los que se les ha dado la oportunidad de volcar su potencial en una causa social de forma brillante. Porque el proceso de aprendizaje, según el profesor, ha sido lo más enriquecedor: "El producto es interesante, pero ver cómo ellos mismos proponían soluciones desde la empatía hacia su amiga con discapacidad auditiva ha sido lo mejor".

A pesar de que las intensas lluvias e inundaciones que azotaron Jerez recientemente impidieron al grupo grabar el vídeo a tiempo del concurso oficial de la ONCE para el que fue creada la pulsera, el reconocimiento les ha llegado de forma masiva en redes, ya que la publicación de este proceso ha sido masivamente compartido: "Es otra forma de reconocimiento que a ellos les ha encantado".

Una metodología basada en el reto

El proyecto no es un hecho aislado en el CEIP Blas Infante, ya que el centro ha hecho de la programación su seña de identidad. Tras ganar premios de ecología y ferias de ciencia, el uso de la robótica se ha consolidado como una herramienta de inclusión. Los alumnos han aprendido que para hablar con una persona con problemas de audición hay que hacerlo de frente, pero que para jugar al fútbol a pleno rendimiento "lo que hacen falta son señales que todos puedan entender".

Con este "reloj" inteligente, el alumnado de Jerez ha demostrado que el talento infantil es capaz de cambiar las reglas del juego. "Imagina jugar en el patio sin oír el silbato. Ahora ellos ya no tienen que imaginarlo, han creado la solución", concluye el profesor, orgulloso de un grupo de niños que ha convertido la tecnología en un lenguaje universal.