Detenido un policía en Granada acusado de intentar drogar a una mujer durante una cita
El detenido está suspendido de empleo y sueldo, desde el pasado 17 de junio de 2025, por ocultar parte del dinero intervenido durante una operación antidroga
En estos momentos se encuentra en dependencias policiales a la espera de ser puesto a disposición judicial
La Policía Nacional ha detenido en Granada a un agente que ya se encontraba suspendido de empleo y sueldo por un caso anterior de robo durante una operación policial. El hombre está acusado ahora de haber intentado drogar presuntamente a una mujer con la que había quedado en un bar del centro de la ciudad tras conocerse a través de una aplicación de citas.
Los hechos ocurrieron durante el pasado puente de mayo, en la noche del viernes día 1 y como adelante el Ideal de Ganada, ambos habían concertado una cita después de contactar por internet y compartían incluso conocidos en común. Durante el encuentro, el hombre le explicó a la mujer que pertenecía a la Policía Nacional, circunstancia que generó en ella una sensación de confianza.
Las cámaras captaron movimientos sospechosos
En un momento de la noche, la mujer se ausentó de la mesa para ir al baño. Fue entonces cuando, según las imágenes de seguridad del establecimiento, el investigado aprovechó para manipular la copa de vino que ella estaba consumiendo. Las grabaciones muestran cómo el hombre mira a ambos lados antes de sacar del bolsillo un pequeño objeto, aparentemente un recipiente, del que extrae una sustancia que vierte en la bebida.
Después, utiliza el cuchillo que había sobre la mesa para remover el contenido del vaso y vuelve a dejar todos los objetos en su sitio. Las imágenes están siendo analizadas dentro de la investigación abierta por la Policía Nacional, que mantiene bajo custodia la copa desde la misma noche de los hechos.
Un testigo evitó que la mujer bebiera
La situación dio un giro cuando un cliente del local observó lo ocurrido y decidió intervenir. Según relataron varios testigos, el hombre se acercó discretamente a la mujer para advertirle de que su acompañante podría haber introducido algo en la bebida aprovechando su ausencia.
Tras regresar a la mesa, la mujer pidió explicaciones al investigado. Siempre según los testimonios recabados, él respondió que lo había hecho para ponerla “a tono”. Ante la sospecha, la víctima entregó inmediatamente la copa a uno de los camareros del establecimiento, que la custodió hasta la llegada de los agentes. El sospechoso abandonó entonces el lugar.