La Isla de Tarifa cierra al público por riesgo para la seguridad tras detectar zonas deterioradas
La medida obliga a suspender temporalmente todas las visitas guiadas y el acceso al conocido Centro de Interpretación del enclave gaditano
Conocida como isla de Las Palomas, constituye la última estribación rocosa del continente europeo antes de adentrarse en las aguas del Estrecho de Gibraltar
El acceso a la isla de Tarifa permanecerá cerrado al público hasta nueva orden después de que una inspección técnica detectara varias zonas deterioradas que podrían representar un riesgo para la seguridad de los visitantes. La medida, comunicada por el Ayuntamiento de Tarifa y recomendada por el Ministerio para la Transición Ecológica, obliga a suspender temporalmente todas las visitas guiadas y el acceso al conocido Centro de Interpretación del enclave gaditano.
Desde el Consistorio han lamentado las molestias que esta decisión pueda ocasionar tanto a turistas como a vecinos interesados en conocer uno de los espacios más emblemáticos del municipio. A través de sus canales oficiales, el Ayuntamiento ha subrayado que se trata de una situación “ajena a nuestra voluntad” y motivada exclusivamente por criterios de seguridad.
Un enclave único entre dos mares
El cierre afecta a uno de los lugares más singulares de la provincia de Cádiz. La isla de Tarifa, también conocida como isla de Las Palomas, constituye la última estribación rocosa del continente europeo antes de adentrarse en las aguas del Estrecho de Gibraltar. Unido a la ciudad por una carretera, el enclave alberga la Punta de Tarifa, considerada el punto más meridional de la Europa continental. Allí se alza además el histórico faro construido en el siglo XIX sobre una antigua torre almenara del siglo XVI.
La isla recuperó protagonismo turístico y patrimonial en diciembre de 2022 con la apertura de su nuevo Centro de Interpretación, un espacio concebido para acercar a la ciudadanía la riqueza histórica y natural del lugar. Desde entonces, cientos de visitantes han recorrido este enclave donde confluyen el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, con la costa africana visible a apenas once kilómetros de distancia.
Un lugar marcado por la historia
Con más de 227.000 metros cuadrados de superficie y cerca de dos kilómetros de perímetro, la isla conserva vestigios de distintas civilizaciones que encontraron en este punto un lugar estratégico para el comercio y la defensa. Fenicios, cartagineses y romanos dejaron su huella en un territorio marcado históricamente por su posición privilegiada en el Estrecho.
Más allá de su valor paisajístico e histórico, la isla también ha formado parte de algunos de los episodios más delicados de la historia reciente de la frontera sur europea. Durante años funcionó como anexo del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Algeciras, acogiendo a miles de migrantes llegados en patera tras cruzar el Estrecho.