Aquaola: el parque acuático fantasma de Granada que pasó del éxito al abandono
Fue el parque acuático de referencia en Granada, pero de momento no hay inversores interesados en sacarlo de nuevo a flote
Cinco años después de su cierre, las instalaciones se encuentran sumidas en un estado total de abandono
GranadaPara los granadinos, verano era sinónimo de 'Aquaola', un mítico parque acuático inaugurado en el año 1986 y que durante casi cuatro décadas fue una de las principales ofertas de ocio estival.
Las instalaciones, ubicadas en Cenes de la Vega, un municipio situado a escasos 10 minutos de la capital, recibían cada verano miles de visitantes tanto de Granada como de Jaén e incluso Almería.
Sin embargo, tras verse obligados a suspender la temporada de 2021 debido a las restricciones por el covid, Aquaola cerró para siempre sus puertas.
Cinco años después, el recinto continua cerrado y abandonado. Las piscinas y toboganes sufren ahora un desolador y avanzado estado de deterioro, lo que hace aún menos atractiva la idea de intentar sacarlo de nuevo a flote.
Del éxito a la ruina
Cuando Aquaola se inauguró en el verano de 1986, se convirtió en un referente en la época. En aquel momento, solo existían tres parques acuáticos en toda España yera el único del área metropolitana de Granada.
Durante su época dorada, sus tornos los podían cruzar 50.000 visitantes al año y llegó a dar trabajo a medio centenar de personas durante los meses de apertura y unos 15 empleados continuaban en las labores de mantenimiento del parque durante el resto del año.
Progresivamente, fue creciendo y ampliando sus intalaciones, con nuevas atracciones y toboganes que hacían el lugar preferido del verano para muchas familias y niños.
Sin embargo, en los años de la crisis económica comenzó a sufrir un declive del que nunca llegó a recuperarse, hasta que el covid terminó de hundir por completo a la empresa, que ya atravesaba una situación delicada.
Un complejo de 40.500 metros cuadrados
Los propietarios tienen las instalaciones a la venta, a la espera de atraer el interés de grandes inversores, tanto nacionales como extranjeros.
La idea es impulsar un nuevo proyecto turístico que pueda aprovechar al máximo su localización estratégica, a medio camino entre Granada y la estación de Sierra Nevada.
Entre las alternativas que se han barajado hasta ahora, destacan desde la construccion de un hotel, un resort vacacional o incluso un camping pensando para el turismo vinculado a la naturaleza y la montaña.
Con más de 40.500 metros cuadrados de superficie, este terreno se posiciona como uno de los mayores suelos con uso turístico disponibles en toda el área metropolitana de Granada.
Sin embargo, todavía no hay ningún proyecto a la vista. Además, la idea del relanzamiento de nuevo como parque acuático aprovechando las instalaciones ya existentes parece estar cada vez más lejos. La antigüedad de las instalaciones, sumadas al deterioro de los últimos años, hace que sea necesaria una enorme inversión o incluso la reconstrucción de un parque nuevo.
Por otro lado, la calificación del terreno como "suelo residencial terciario" descarta el uso de este terreno para la construcción de viviendas.
De momento, lo que durante 36 años fue un lugar de entretenimiento, agua y zonas verdes, hoy es un parque fantasma, con piscinas secas invadidas por las algas, toboganes repletos de grafitis y matorrales secos y descuidados.
Un lugar que ahora, como mucho, despierta la curiosidad de algunos que se acercan para observar desde fuera aquel lugar que ahora solo forma parte de la nostalgia.