Sociedad

De medida de prevención a reto viral: usan los alcoholímetros de la Feria de Málaga para 'competir' por dar la tasa más alta

Las máquinas están instaladas cerca de la portada de la Feria de Málaga y funcionan con un euro. Informativos Telecinco
Compartir

"Si bebes, no conduzcas". Con esta premisa se habían instalado en el Real del Cortijo de Torres de la Feria de Málaga varias máquinas autotest de alcoholemia, diseñadas para que los asistentes puedan comprobar su tasa de alcohol y decidir si es seguro ponerse al volante o si la opción responsable es volver a casa en taxi, autobús o con un conductor alternativo.

Pero sin pretenderlo, lo que surgió como una iniciativa a favor de la seguridad vial, se ha acabado convirtiendo en una "atracción" más de la feria. Lejos de usarse con conciencia, muchos asistentes están utilizando estos dispositivos como un peligroso juego para competir por ver quién arroja la cifra más alta.

PUEDE INTERESARTE

Test de alcoholemia por 1 euro

El mecanismo de estos aparatos ubicados cerca de la portada del Real, es simple e intuitivo: basta con insertar una moneda de un euro y soplar por una boquilla individual para obtener la tasa de alcohol en segundos.

Cabe recordar que el límite de alcohol permitido para conducir es de 0,25 mg/l y de 0,15 mg/l para noveles y profesionales.

Sin embargo, el objetivo principal para lo que se concibieron estos dispositivos, ideados por un empresario cordobés, ha quedado eclipsado por un insano y peligroso reto. Varios grupos de jóvenes hacen fila frente a estas máquinas pàra comprobar su tasa de alcoholemia y compararla con la de los demás. El reto que se proponen es claro: "A ver quién da más".

PUEDE INTERESARTE

Reto viral por ver quién bebe más

"Hemos venido a probarlo porque estábamos todos juntos y nos ha hecho gracia ver quién da más", explicaba entre risas uno de los jóvenes mientras sus amigos esperaban su turno. Algunos de ellos graban "la hazaña" para colgarla en sus redes sociales, convirtiéndose en un reto viral.

En uno de los vídeos que circula por las redes se observa a un joven siendo jaleado por sus amigos mientras sopla con dificultad hasta marcar 0,41 mg/l, casi el doble del límite permitido.

No se trata de un fenómeno nuevo. Este tipo de conductas ya se repitieron el año pasado con la novedad de estas máquinas automáticas para medir la tasa de alcohol. Un objetivo que está muy lejos del que se esperaba con esta iniciativa, que pretendía ser una forma de prevenir el consumo excesivo de alcohol y de seguridad vial.