Un experto en seguridad vial, sobre el sencillo gesto para no olvidar a un bebé en el coche y evitar tragedias: "Haces dos cosas bien"
Los golpes de calor en el interior de un coche pueden ser mortales para un niño pequeño en muy poco tiempo. José Lagunar, experto en seguridad vial, revela el hábito que aconseja para no olvidar nunca a un bebé
El bebé de 20 meses muerto tras sufrir un golpe de calor en Fuerteventura se habría quedado en el interior del coche por un despiste de su padre
Desgraciadamente, verano tras verano, algunos bebés o niños mueren a causa de golpes de calor tras ser olvidados en el coche por sus padres. Un despiste que puede terminar en tragedia ya que, según explica a la web de 'Informativos Telecinco' José Lagunar, experto en seguridad vial, "en una hora un coche alcanza en su interior los 49ºC, suficiente para matar de un golpe de calor a un niño pequeño”. ¿Es posible evitar la situación? ¿Qué consejos se pueden seguir para asegurar el bienestar de los más pequeños dentro del vehículo?
Los efectos del calor del coche en niños o bebés
"No hace falta que haga en la calle 35 o 38ºC para que se dé el golpe de calor en el interior del coche. De hecho, teniendo en la calle 25, 26 o 27 grados, ya puede aumentar en una hora la temperatura del coche al sol a 49ºC”, inicia Lagunar, que expone que, incluso en las horas centrales del día, “en dos horas, un vehículo al sol puede alcanzar casi los 60ºC, cuando en el exterior la temperatura es de 32ºC, una diferencia de 26ºC en el interior del coche”.
"La hipertermia mayor de 40ºC de origen ambiental provoca afectación progresiva de muchos órganos: muscular, cardiovascular, renal, pulmonar, neurológico… llevando a la muerte del niño, ya que, temperaturas por encima de 42ºC, conllevan la muerte celular”, señala también José María Arévalo La Calle, presidente de la Sociedad Española de Atención al Paciente Crítico (SEAPC). Esto se debe, según el experto a que "los niños pequeños, por su inmadurez, son muy sensibles a temperaturas elevadas porque aún no tienen bien desarrollada la termorregulación. La afectación en el cuerpo de un niño de este tipo de temperaturas tan elevadas puede conllevar trágicas consecuencias en tiempos relativamente cortos”.
La peligrosidad de las altas temperaturas en el coche
El calor extremo también puede afectar negativamente a la conducción, al vehículo e incluso a la carretera. Según el Ministerio del Interior, la fatiga provocada por un golpe de calor aumenta en más de un 20% el riesgo de sufrir un accidente de tráfico: “Si vas en el interior de un vehículo sin climatización y en el exterior hace mucho calor, alguno de los ocupantes puede sufrir lo que conocemos como un golpe de calor. Una de las formas en las que se empieza a notar es sentir más calor, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, sequedad o algo de desorientación”, indica Lagunar. Para ello, lo mejor es revisar correctamente el aire acondicionado del vehículo para ir a la temperatura adecuada en el interior.
“Refrigerar el coche muchísimo antes de meter a un bebé”, también es algo fundamental. “Aunque pensemos, porque nuestra termorregulación como adultos es diferente, que en cinco minutos con el aire acondicionado a tope el coche ya está acondicionado, no es así. Además, las plazas traseras no son climáticamente tan eficientes como las plazas delanteras, con lo cual en la parte de atrás siempre va a hacer más calor que en la parte delantera y los bebés van en la parte de atrás. Y cuando viajamos en las horas centrales del día, si no tenemos las lunas tintadas, ojo con la temperatura interior del coche, porque incluso con climatización, es posible que esté aumentando mucho la temperatura en la posición donde está colocado el bebé”, avisa el experto en seguridad vial.
El truco "más importante" y efectivo que puede evitar tragedias
En cuanto a los motivos por los que se producen las tragedias anteriormente mencionadas, Lagunar explica que "en la inmensa mayoría lo que sucede es que un progenitor suele llevar a ese bebé en el coche a la guardería. En el trayecto le entra una llamada, directamente el bebé se duerme y se despista el adulto. El adulto va a su puesto de trabajo sin pasar por la guardería y cuando es la hora de recoger al niño en la guardería va el otro progenitor o este mismo progenitor, y se encuentra la tragedia porque no está el niño en la guardería, está en el coche cuando no debía y ha fallecido por golpe de calor”. Y añade: “En la mayoría de los casos, los niños están en el coche cinco, seis, siete horas, pero realmente en la primera hora ya fallecen”.
En el mercado, existen “soluciones tecnológicas” para evitar dejar al bebé en el interior del vehículo. Se trata de un dispositivo que pita si detecta presencia en las plazas traseras, pero “la realidad es que con el paso del tiempo hemos detectado que este tipo de accesorios en España prácticamente no se usan. En Italia sí, porque allí hay una normativa que les obliga en aquellos coches que no tienen un avisador”. “La inmensa mayoría de los avisadores de los vehículos no funcionan, porque como te avisan muchas veces, no solo cuando es necesario, al final nuestro cerebro desconecta y es como los pitidos de los ADAS (Sistemas avanzados de ayuda a la conducción), hay un punto en el que ya no los oyes, y entonces cuando realmente te tienen que pitar, pues no te enteras de que está pitando”, agrega Lagunar sobre el inconveniente de estos dispositivos.
“El truco más importante es poner el móvil debajo del sistema de retención infantil. Si coges ese hábito, haces dos cosas bien. Nunca vas a tener el teléfono a mano para poder mirar un WhatsApp, y la segunda es que siempre vas a ir a la parte de atrás para poder recuperar el móvil, porque puedes salir del coche, pero a los 5 o 15 minutos, te vas a dar cuenta y te vas a dar la vuelta (para coger el móvil)”, señala Lagunar. Además, hay una serie de consejos que nos ofrece el experto en seguridad vial frente al exceso de calor en el interior del vehículo:
- No dejar nunca a un niño en el interior del coche solo. También extensible a todo tipo de mascotas.
- Cubrir el sistema de retención infantil, cuando no está al niño, con una funda anticalórica o un parasol de salpicadero. De esta forma conseguiremos que la superficie de la silla, el arnés y el broche tengan mucha menor temperatura que si los da directamente el sol.
- Rebajar la temperatura del interior del coche antes de montar al niño o bebé en el interior del coche.