Carmen, la primera paciente en recibir un trasplante de cara de una donante que recibió una eutanasia: "Gracias a su generosidad llevo una vida normal"

Carmen, la primera paciente en recibir un trasplante de cara de una donante que recibió una eutanasia. EFE
  • Hace dos años, Carmen sufrió una necrosis de los tejidos faciales por una infección bacteriológica

  • Se trata del primer trasplante de cara del mundo de una donante que recibió una eutanasia

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BarcelonaCarmen se ha convertido en la primera paciente en recibir un trasplante de cara de una donante que recibió una eutanasia. La complicada operación ha sido llevada a cabo por el equipo del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, que ha vuelto a marcar un hito en su amplia trayectoria en trasplantes faciales.

La operación se produjo hace cuatro meses y medio y este lunes el hospital ha dado una rueda de prensa para explicar el procedimiento, donde ha acudido Carmen para narrar en primera persona cómo es su nueva vida: "Gracias a la generosidad de la donante he podido recuperar mi vida y llevo una vida normal".

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Hace dos años, Carmen sufrió una necrosis de los tejidos faciales por una infección bacteriológica: "Una bacteria se me comió la mitad de la cara", explicaba. Ahora, gracias a este trasplante, puede llevar una vida totalmente normal, ha admitido emocionada.

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Donante y receptor del trasplante de cara deben compartir sexo y grupo sanguíneo, y presentar unas medidas antropométricas de la cabeza semejantes.

La cara concentra la imagen que el individuo proyecta hacia los demás y está muy ligada a la identidad personal.

"El hecho de tener una donante que recibió la eutanasia nos permitió la planificación en 3D tanto de la paciente como de la donante, cosa que facilitó el trabajo", ha explicado el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del hospital barcelonés, Joan-Pere Barret.

En 2025, 226 personas donaron tras acogerse a la ley de eutanasia

España realizó en 2025 un total de 6.335 trasplantes de órganos, una cifra un 2 % inferior a la del histórico 2024 y que apunta a una estabilización de la actividad nuestro país, en la que se mantiene, no obstante, líder mundial absoluto durante 34 años consecutivos.

Este ligero descenso rebajó a 129 el número de trasplantes ejecutados por millón de población (p.m.p) frente a los 132,8 del año precedente en el que España fulminó todos sus récords, según el balance de la ONT que han presentado este viernes la ministra de Sanidad, Mónica García, y la directora del organismo, Beatriz Domínguez-Gil.

Un volumen que fue posible gracias a las 2.547 personas que donaron sus órganos tras fallecer, lo que arroja una tasa de 51,9 p.m.p, muy similar a la del año previo, cuando se alcanzó el máximo histórico de 52,6. Otras 408 donaron en vida, 402 de ellas un riñón y 6 parte de su hígado.

A las que se suman las 226 personas que donaron tras acogerse a la ley de eutanasia, que han posibilitado el trasplante de 643 pacientes desde que entrara en vigor.

Cifras "absolutamente abrumadoras y difíciles de superar por otros países", ha resaltado la ministra, que ha destacado que España, con 17 trasplantes y 8 donantes diarios, «nuevamente, como siempre, puede sentirse orgullosa».