El impacto de los trasplantes de hígado: salvan vidas y son rentables a nivel social y económico
Un estudio pionero analiza el impacto socioeconómico de los trasplantes hepáticos
Los pacientes trasplantados de hígado aportan 100 millones de euros anuales a la economía española
BarcelonaMás de cuatro décadas después del primer trasplante de hígado en España, realizado en 1984, un estudio pionero realiza un balance global del impacto de estas intervenciones, no solo desde la perspectiva de la salud de los pacientes, sino también desde una vertiente económica y social. Liderado por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y el Hospital Universitari Vall d'Hebron, concluye que la inversión pública en trasplantes hepáticos no solo salva vidas y mejora de forma sustancial la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes, sino que, además, genera un retorno social y económico positivo a largo plazo.
El estudio indica que en la actualidad los pacientes trasplantados de hígado aportan al menos 100 millones de euros anuales a la economía española. Esta cifra supera la inversión anual, que se sitúa en torno a los 75 millones de euros. Si también se tienen en cuenta los costes del tratamiento posintervención, una terapia inmunosupresora de por vida para evitar el rechazo del órgano trasplantado, la cifra ascendería a 90 millones de euros anuales.
Roger Sabater (UPF y UB) y Edson Plasencia (UPF) destacan: "Debido a los graduales avances tecnológicos, se han acumulado cada vez más receptores supervivientes contemporáneos en edad laboral, la renta de los cuales supera los costes por nuevos trasplantes y tratamientos inmunosupresores en cada año de los últimos quince, y cada vez con un margen mayor. Esta tendencia continuará de cara al futuro si la tecnología innovadora es capaz de seguir mejorando la supervivencia y reduciendo la probabilidad del retrasplante".
La investigación parte de datos oficiales e históricos del Registro Español de Trasplante Hepático (RETH), la ONT y la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH), que engloban los trasplantes realizados entre 1984 y 2024. Gloria de la Rosa, médica adjunta de la ONT, señala que este estudio muestra el valor de disponer de registros nacionales robustos y sostenidos en el tiempo: "El Registro Español de Trasplante Hepático, junto con los datos de la ONT sobre donación, lista de espera y actividad de trasplantes, hacen posible analizar cuatro décadas de evolución del trasplante hepático en España con una visión clínica, organizativa y social. Estos datos son esenciales para evaluar resultados, orientar la planificación y seguir mejorando un modelo basado en la calidad, equidad y solidaridad de los donantes y sus familias".
Más esperanza de vida
Cuando se empezaron a realizar trasplantes de hígado, a mediados de la década de los 80, apenas se efectuaban unas pocas docenas cada año, mientras que actualmente se realizan unos 1.200 al año. Precisamente, cuando empezó a estabilizarse esta cifra, a principios de la década de 2010, se equilibraron los costes de la operación y el tratamiento de los pacientes con su retorno económico a la sociedad, y hoy en día el balance es claramente positivo. Esto es posible gracias a las contribuciones económicas de los pacientes en edad de trabajar. Sin olvidar que los niños y niñas trasplantados acabarán haciendo lo mismo a más largo plazo y que las personas mayores, ante las previsiones de crecimiento de la esperanza y la calidad de vida, podrán realizar cada vez más aportaciones a la sociedad más allá del mercado laboral.
La investigación revela un aumento de la esperanza y la calidad de vida de los pacientes trasplantados. Si en la década de los 80, los pacientes ganaban de media 10 años de vida, hoy esa cifra oscila entre los 16 y los 20 entre los adultos y entre los 21 y los 29 en el caso de los niños, por los importantes avances en la cirugía pediátrica. Actualmente, el sistema español de trasplantes de hígado es un referente internacional y la tasa estatal de donaciones de órganos, una de las mayores del mundo, con 52,6 por cada millón de habitantes.
Sistema inteligente
En cuanto a los retos de futuro, Gemma Piella (UPF) explica que el número de donantes es aún inferior al de pacientes en lista de espera. Esto la ha llevado a desarrollar un nuevo sistema inteligente, Livercolor, que permitirá reducir el margen de error de los métodos actuales para identificar qué hígados de los donantes son aptos para un trasplante y evitar que se desaprovechen órganos válidos.
En ese sentido, Concepción Gómez Gavara, vinculada al Hospital Universitario Vall d'Hebron durante el estudio y ahora al Hospital Clínic Barcelona, apunta: "La innovación en el ámbito del trasplante ha sido tradicionalmente un reto especialmente complejo, ya que cualquier nueva tecnología debe demostrar con el máximo rigor que puede mejorar los resultados actuales sin comprometer la seguridad de los pacientes ni la supervivencia de los injertos. Con esta visión iniciamos una línea de trabajo que combina experiencia clínica y quirúrgica con conocimiento tecnológico e ingeniería que dio lugar a Livercolor, un modelo de trasplante más preciso, objetivo y personalizado".