Astronomía

Un estudio demuestra el impacto de la Luna llena en el descanso nocturno

La luna Llena puede alterar la producción de melatonina. Pexels
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MadridLa Luna llena y el descanso nocturno están relacionados desde hace décadas. Hay quien afirma que le cuesta descansar más durante ésas noches, que se despierta más y duerme peor. Esta percepción, durante muchos años, se quedó simplemente en una intuición popular. Pero, en los últimos años, varias investigaciones han intentado medir de manera objetiva si el satélite realmente influye en el descanso nocturno: la respuesta no ha sido tan rotunda como cabría esperar.

Sin embargo, varios estudios apuntan a una misma dirección: en torno a la Luna llena, algunas personas se van a dormir más tarde, por lo que duermen menos y perciben una peor calidad de sueño.

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Un estudio puso cifras al fenómeno

Uno de los trabajos más citados sobre este tema fue publicado en 2013 en la revista científica Current Biology. Un equipo de investigadores con Christian Cajochen a la cabeza, analizó el sueño de varios voluntarios en condiciones de laboratorio para estudiar si existía alguna relación entre el ciclo lunar y el descanso. Estos resultados sorprendieron a muchos científicos.

Según este estudio, durante las noches de Luna llena, la actividad relacionada con el sueño profundo disminuía cerca de un 30%. Por otro lado, los participantes tardaban cinco minutos más en dormirse, el tiempo total de sueño se reducía aproximadamente 20 minutos, y los niveles de melatonina (la hormona que regula el sueño) eran más bajos. Muchos de los voluntarios afirmaron que descansaron peor esas noches.

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Estos datos sugerían que el ciclo lunar podría tener influencia de alguna manera en los ritmos biológicos humanos.

Un segundo estudio refuerza la hipótesis

Años más tarde, otra investigación publicada en 2021 por la revista Science Advances volvió a poner el foco en el posible vínculo entre la Luna y el sueño. En esta ocasión, los científicos analizaron los hábitos de descanso de comunidades indígenas en Argentina. Algunas de éstas con un acceso limitado a electricidad.

Los resultados mostraron que en los días previos a la Luna llena, cuando el satélite ilumina más intensamente las primeras horas de la noche, las personas tendían a acostarse más tarde y, por tanto, dormir menos tiempo.

En algunos casos la reducción del sueño era de entre 46 y 58 minutos. Curiosamente, el patrón también se detectó en estudiantes universitarios que vivían en entornos urbanos.

Los investigadores sugirieron que, antes de que existiera la luz artificial, la Luna llena podría haber sido la fuente natural de iluminación nocturna, haciendo que las actividades humanas se alargasen más allá del anochecer.

La luz lunar podría ser la clave

La explicación más aceptada para este fenómeno es la luminosidad de la Luna llena. Durante esta fase, el satélite refleja más cantidad de luz solar hacia la Tierra, pudiendo iluminar de forma notable el cielo nocturno. Esta mayor luminosidad podría interferir en la producción de melatonina, una hormona esencial para regular el ciclo sueño-vigilia.

Cuando el cerebro detecta luz, interpreta que aún no es el momento de dormir. Debido a esto, incluso una fuente de luz natural relativamente débil como puede ser la Luna podría influir ligeramente en el ritmo biológico de algunas personas.

No todos los estudios encuentran el mismo efecto

A pesar de estos resultados, la relación entre la Luna llena y el sueño continúa siendo objeto de debate. En 2014, otro análisis científico también publicado en Current Biology revisó datos de más de 1.200 personas durante más de 2.000 noches. Esta vez no se encontró una relación clara entre el ciclo lunar y la calidad del sueño.

Este estudio introdujo una idea fundamental: el posible sesgo de publicación, es decir, la tendencia a difundir con más facilidad aquellas investigaciones que encuentran efectos significativos frente a aquellas que no detectan cambios.

De todos modos, los expertos recuerdan que el sueño depende de muchísimos factores como pueden ser el estrés, la exposición a pantallas, la temperatura ambiental, la cafeína, los horarios laborales, el ruido o la higiene del sueño. Debido a esto, incluso si la Luna llena tuviera algún tipo de influencia, probablemente se trate de un efecto moderado que puede tener diversas variaciones entre personas. Hay gente que es más sensible a los cambios de luminosidad, por lo que podrían notar más este efecto, mientras que otras no perciben ningún tipo de diferencia.

¿Cuáles son las creencias populares sobre la Luna llena y el descanso?

La idea de que la Luna llena influye en el sueño es muy antigua y está presente en muchas culturas. Durante siglos, muchos han creído que en las noches de plenilunio se duerme peor, hay más despertares nocturnos o incluso, hay una mayor inquietud o nerviosismo. También se ha relacionado a la Luna llena con comportamientos más impulsivos o alterados. De hecho, de estas creencias procede el término “lunático”.

Estas creencias continúan siendo populares hoy en día, a pesar de que, como hemos podido ver, la ciencia moderna no ha podido encontrar pruebas sólidas que las respalden. Solo unos pocos estudios afirman que hay algún tipo de relación entre la luminosidad de la Luna llena y el descanso.