Descubren un parásito come-lenguas en la boca de un pez en un zoo de Texas

Un parásito come-lenguas ha sido pillado escondido dentro de la boca de un pez en un zoo de Texas. Un descubrimiento siniestro que ha dejado helados a los trabajadores del parque.

El pez con un molusco parásito instalado en su boca a modo de lengua ha sido encontrado en Galveston Island State Park, Texas Parks and Wildlife, Estados Unidos. La víctima es una corvina atlántica (Micropogonias undulatus), una especie de clima subtropical que puede vivir en grandes profundidades, hasta los 100 metros bajo la superficie.

El crustáceo come-lenguas no mata al pez

Lo que vemos en su interior es un crustáceo isópodo que se abre paso en la boca del pez a través de sus branquias. En las hembras, reemplaza la lengua, mientras que en el caso de los machos prefiere instalarse en las branquias.

“Este parásito separa la lengua del pez, se adhiere a la boca del pez y se convierte en su lengua. Luego, el parásito se alimenta de la mucosidad del pez”, explican los biólogos del parque a través de Facebook.

Estos parásitos, pertenecientes a la familia de Cymothoidae, fueron documentados en una investigación publicada en 2014. “Son familiares para los pescadores como piojos de mar o mordedores de lengua” dice el estudio, y su mayor diversidad se da dentro de los trópicos.

Es el único caso conocido en el que un parásito reemplaza funcionalmente al órgano de un huésped. No obstante, por sorprendente que parezca, el pez huésped no siempre muere. Hay ocasiones en las que el parásito se suelta y el pez sigue viviendo, y otras en las que permanece en su boca toda la vida.

En cuanto a la táctica del crustáceo para adentrarse en la boca del pez hospedador, todavía no se ha descubierto exactamente con qué triquiñuela lo consiguen.