Así trabajan los DiCaprio españoles que vigilan cometas para evitar el apocalipsis de No mires arriba
Observatorios españoles vigilan asteroides y cometas que amenazan la Tierra en misiones conjuntas con la NASA
La película de Netflix 'No mires arriba' nos recuerda lo vulnerable que es la Tierra frente al impacto destructor de un cometa
Despega con éxito DART, la primera misión de la NASA para desviar un asteroide
Es el nuevo tema de conversación: un cometa se acerca a la Tierra y Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence son los encargados de avisar al mundo entero, que no quiere ver lo que está a punto de pasar. Hablamos de la película que acaba de estrenarse en Netflix, No mires arriba, pero podría pasar en la realidad perfectamente. ¿Quiénes son los DiCaprio españoles que vigilan el espacio y cuál es la probabilidad de que ocurra un apocalipsis?
La defensa de la Tierra va más allá de la ficción. Nadie avisó a los dinosaurios de que una roca enorme impactaría en el planeta cuando el cometa Chicxulub causó su desaparición hará unos 65 millones de años. La cicatriz de la destrucción de aquel objeto todavía es observable en lo que hoy en día es México, donde un cráter de 180 km de diámetro nos recuerda cuán vulnerables somos frente a la fiereza del espacio.
Para vigilar todo cuanto se acerca a la Tierra y amenaza con impactar, en la actualidad la NASA cuenta con una Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria, y España tiene mucho que aportar en la detección de objetos cercanos a la Tierra (los conocidos como NEO, por sus siglas en inglés).
Los DiCaprio españoles que vigilan cometas cercanos a la Tierra
Nuestro país cuenta con una red de centros desde donde se avistan todos los fenómenos que surcan el cielo. Entre los más importantes está el observatorio astronómico de Calar Alto, en Almería, el más grande de Europa, que se alza a más de 2.000 metros de altitud.
Desde hace 40 años, cuando se inauguró, cinco telescopios gigantescos han descubierto asteroides y exoplanetas que no conoceríamos de otra manera, y han observado supernovas y colisiones como la de un gigantesco cometa en Júpiter registrada en 1994.