Clara Grima, doctora: "La IA no sabe hacer matemáticas, lo que sí hace muy bien es revolver tareas numéricas"

La doctora en Matemáticas y profesora de la Universidad de Sevilla presenta su libro 'Con Algoritmos y a lo loco', donde da a conocer los fundamentos matemáticos más importantes que nos rodean hoy en día
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Aunque la inteligencia artificial es una tecnología que está en boca de todos, su fundamento, los algoritmos, “es lo primero que se enseña en primaria, sólo que nadie nunca nos dijo que lo que estamos aprendiendo son algoritmos”, explica la doctora en matemáticas y profesora de la Universidad de Sevilla Clara Grima. Desde esta premisa se apunta a un sinfín de casuísticas del papel de esta ciencia y de su impacto en elementos que nos rodean en el día a día: desde cómo funciona una IA, pasando por el “poder que dan los algoritmos”, hasta cuestiones que entran en terrenos filosóficos y que inciden en la propia condición humana.
¿Qué es lo que da miedo de la inteligencia artificial?
Una de las cuestiones que Clara Grima pone encima de la mesa es el miedo a la IA. La escritora se pregunta “¿por qué tenemos miedo a la IA cuando no sabe hacer matemáticas? Las matemáticas son las bases de cualquier algoritmo”. En este sentido apunta a que “la IA no sabe hacer matemáticas, pues esto implica diseñar las bases. Lo que sí sabe hacer muy bien es resolver tareas de matemáticas”.
Por una parte, la doctora apunta al hecho de tener una alfabetización mucho mayor de las matemáticas: “necesitamos más conocimiento. De lo contrario, si no se sabe la base del funcionamiento, tendemos al miedo y al rechazo sistemático”.
“No podemos alardear de que no sabemos matemáticas”
Un miedo y un rechazo, que lo que hace, de acuerdo con la escritora es “concentrar el poder de los algoritmos y de sus usos en manos de muy pocas personas, de grandes corporaciones. Aquí los algoritmos dan muchísimo poder y los matemáticos son las personas que de verdad tienen ese poder de conocimiento. Esto es lo que da miedo realmente: que una herramienta que tiene un sinfín de aplicaciones, tanto buenas como nefastas, no está al alcance de la comprensión de todo el mundo”.
Completa la ilustración del mapa con el factor de la educación en matemáticas. Aquí, lamenta, “las matemáticas se han enseñado siempre de forma descontextualizada y aislada. Como fórmulas de las que después no se muestra cómo se aplica en la vida real. Esto provoca que muchas personas no sólo no aborrezcan la asignatura, también hace que muchos se alardeen de que no saben matemáticas”.
La singularidad tecnológica y la gran paradoja del cerebro humano
En materia de miedo, funcionamiento tecnológico e impacto en la sociedad, la singularidad es un punto caliente. Se entiende este concepto como el momento en el que los ordenadores tengan una inteligencia superior a la del ser humano.
No obstante, y a pesar de que cada vez los ordenadores son más sofisticados y cuentan con más procesamiento de cálculo y de potencia, Clara Grima expone la siguiente cuestión: “El gran problema de todo esto es que estamos intentando imitar algo que no sabemos cómo funciona al 100%: nuestro cerebro. Aunque las máquinas sean muy rápidas, no podemos comparar un tipo de inteligencia que podemos medir, con otra que todavía no se conoce. Yo, al menos, no lo veo”, concluye.
