Una empresa ofrece la "inmortalidad virtual" para seguir chateando después de muerto
Ya se han inscrito más de 45.000 personas al proyecto
Más de 45.000 personas se han apuntado a un proyecto desarrollado por la empresa Enternime que busca desarrollar un nuevo sistema de inteligencia artificial que recopile la huella de una persona -las memorias, historias, pensamientos y hasta su voz- con el fin de crear un avatar digital con el que puedan interactuar sus seres queridos cuando ya hayan fallecido.
Eternime, empresa con sede legal en Rumanía, promete a sus usuarios "volverse virtualmente inmortales" en la forma de avatar virtual, y su objetivo según aseguran en su página web es "preservar la eternidad de las memorias, ideas, creaciones e historias de miles de millones de personas".
Este servicio cuenta ya con una versión en fase beta a la que es posible inscribirse, y a la que hasta el momento se han suscrito más de 45.000 personas con el fin de convertirse en avatares digitales.
La aplicación "recopila los pensamientos, las historias y los recuerdos, los conserva y crea un avatar inteligente" con el aspecto de alguien, de forma que después de su muerte el resto de personas puedan seguir accediendo a sus recuerdos "casi como si estuvieran hablando" con el fallecido.
Para este proceso, según explica Eternime, recopila toda la huella digital de los usuarios, que dan a la empresa entre otras cosas acceso a los contactos, a la fecha de cumpleaños, al historial de conversaciones en Facebook, a las notificaciones del teléfono, a su cuenta de correo electrónico, a su ubicación, a su historial educativo y laboral, si hace deporte, a la identidad de los miembros de su familia o pareja, sus intereses y 'me gusta' en redes sociales, toda su actividad 'online' y 'offline', fotografías y vídeos.
Hereafter: charlas después de la muerte
Según recoge The Washington Post, Andrew Kaplan, un hombre de 78 años de California (Estados Unidos), está dispuesto a convertirse en el primer hombre digital gracias a la startup HereAfter, que nació de la mano de James Vlahos, junto a Sonia Talati, cuando, al enterarse que su padre sufría cáncer, decidió crear 'Dadbot', un bot de conversación que permitía a Vlahos continuar interactuando con su padre después de muerto.