Las secuelas de las minas antipersona bajo la óptica del fotógrafo Gervasio Sánchez

Gervasio Sánchez mantiene contacto personal con algunos de los protagonistas del proyecto 'Vidas minadas'
El director del Círculo, Valerio Rocco, asegura que la exposición de Gervasio Sánchez es un "no a la guerra"
La exposición 'Vidas minadas. 25 años' podrá visitarse en la Sala Picasso del centro hasta el próximo 21 de abril
El Círculo de Bellas Artes (CBA) ha inaugurado una exposición con imágenes del fotógrafo Gervasió Sánchez que muestran las secuelas que las minas antipersona provocan en miles de víctimas desde el año 1995.
"Necesito este proyecto para seguir creyendo en el periodismo y en el ser humano", ha señalado el fotógrafo en la presentación de la muestra, que lleva el título de 'Vidas minadas. 25 años' y podrá visitarse en la Sala Picasso del centro hasta el próximo 21 de abril
El proyecto 'Vidas Minadas', realizado por Gervasio Sánchez, sigue creciendo año tras año
Tal y como explica la institución, en 1997 se firmó la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (Tratado de Ottawa).
Coincidiendo con aquel hecho histórico en noviembre de ese mismo año se presentó en el Círculo de Bellas Artes el proyecto 'Vidas Minadas', realizado por Gervasio Sánchez, en el que recogió a través de sus imágenes las historias de los afectados por las minas en diferentes países.
A lo largo de los años el fotógrafo ha realizado un seguimiento de las vidas de las víctimas retratadas y en 2002 y 2007 presentó diferentes versiones de este trabajo, que ha vertebrado la mayor parte de su vida profesional.
Ahora, 'Vidas Minadas, 25 años' recupera, a través de más de un centenar de fotografías, las historias de los protagonistas de un drama, el de las minas antipersona, que sigue vigente en decenas de países. Gervasio Sánchez eligió al azar las víctimas retratadas en países africanos como Angola y Mozambique, asiáticos como Camboya, Afganistán e Irak, latinoamericanos como El Salvador, Nicaragua y Colombia o europeos como Bosnia-Herzegovina.
El fotógrafo se cruzó con las personas que recoge en este proyecto en hospitales (a punto de ser amputados o malheridos), en centros ortopédicos donde intentaban volver a andar con piernas de plástico o en familias que sobrevivían con muchas dificultades.