La carta que el periodista Carlos Hernández escribió para que se publicara tras su muerte: "Desearía que no estuvieras leyendo mi artículo..."
El periodista Carlos Hernández escribió su último artículo que mandó publicar tras su muerte: la carta
Muere el periodista y escritor Carlos Hernández de Miguel a los 57 años
Carlos Hernández, el periodista fallecido a los 56 años, ha querido publicar sus últimas palabras a través de una carta que dejó antes de morir. El periodista mandó que la carta se publicase en el medio ‘elDario.es’, y así ha sido. El artículo tiene su firma, como muchos otros, pero este tiene algo peculiar: lo escribió sabiendo que se iba a morir y que saldría a la luz una vez ya no estuviese.
“Querido lector, querida lectora. Te confieso que, por primera vez desde que soy periodista, desearía que no estuvieras leyendo mi artículo. Estoy seguro de que entiendes el motivo: si lo estás haciendo es que ya no ando por este mundo… ni por ningún otro. Me he muerto. ¡Joder! qué fuerte escribir esto”. Con estas frases tan impactantes empezaba la carta con la que se despedía de muchos de sus lectores, haciéndolo a través de sus últimos pensamientos y reflexiones como era costumbre en sus artículos.
Una carta de reivindicación, reflexión y consejos
Una despedida que comenzó diciendo que “se sentía afortunado” por haber nació “en un país europeo”. A pesar de saber que estaba al borde de la muerte, siguió sintiéndose sin el derecho de “victimizarse” cuando hay otros países en los que el "hambre y la pobreza" sigue cobrándose muchas vidas. “La última imagen que pasará por mi cerebro antes de apagarse será la de los niños masacrados en Gaza y la de los palestinos supervivientes afrontando un terrible futuro. Me iré sin comprender las razones por las que la comunidad internacional ha decidido permanecer impasible mientras Israel perpetra un genocidio delante de sus narices”.
Carlos creció en “un barrio obrero de Madrid”, rodeado de una familia con unos “valores que se vieron mejorados y reforzados gracias a la personalidad, fortaleza, inteligencia y bondad de mi eterna compañera de vida”. De su profesión, la vocación de su vida y con la que ha “dado voz a quien no la tenía”, ha explicado que se sentía “orgulloso de no haber ascendido todo lo que habría podido ascender”, por haber respetado esos principios y valores a los que se refería. Como gran referente del periodismo, deja en su carta una última enseñanza a quien algún día tomará su relevo: “Aquí va mi último consejo a mis colegas, especialmente a los más jóvenes: no toleréis la manipulación, no os autocensuréis, no os refugiéis bajo la excusa del miedo a perder el trabajo”.
Sus últimas palabras firmadas
A quienes consideraba unos “mercenarios”, les lanzaba dos preguntas donde les hace reflexionar sobre el interés económico más allá de los límites del respeto y de la profesionalidad: “Nunca es tarde para hacer lo correcto”. En cuanto a la vida política de Carlos, apostaba por ella como forma de “cambiar el sistema”. “La alternativa a los partidos y a los sindicatos es el partido único y el sindicato vertical. Hay mucho, muchísimo que mejorar, pero el camino no es el que nos muestra la extrema derecha mundial”.
Sus últimas palabras fueron de agradecimiento. A pesar de que no pudo superar el cáncer que padecía, no ha querido dejar fuera a nadie de los que contribuyeron en su lucha, a su doctora, a los científicos, pero, sobre todo, “a lo que llamamos lo público”. Y reivindicando la vida, Carlos Hernández firmaba sus últimas palabras en un artículo que será recordado siempre. “Querido lector, lectora: exprime la vida, sé feliz, valora lo que de verdad importa, huye de lo tóxico y practica la empatía, mucha empatía”.
Carlos pensó en la gente que perdió durante los últimos años y con los que se “reuniría” tras su muerte. “Mientras escribo estas palabras soy consciente de que solo tengo delante un fundido a negro, que, paradójicamente, es el que le da sentido a nuestra existencia. Os deseo lo mejor y disfrutad, porque, sí, la vida es un enorme privilegio”.