Bad Bunny se adueña de la Super Bowl bailando salsa con Lady Gaga y reivindica una América más allá de Estados Unidos
El artista puertorriqueño ha hecho historia y no ha perdido la oportunidad de exhibir sus raíces latinas en el Levi's Stadium
El antes y después de Bad Bunny: de cantar en un pueblo de Badajoz a protagonizar el descanso de la Super Bowl
La Super Bowl estaba siguiendo su guion habitual hasta que llegó el descanso y Bad Bunny se ha adueñado del Levi's Stadium como si fuera suyo desde siempre. Sin avisar y sin pedir permiso, el estadio se ha convertido en una fiesta puertorriqueña: no iba a ser el típico show pensado para no molestar a nadie.
Benito -su nombre real- lo ha dado todo. Nada de intentar encajar a la fuerza: el show fue suyo: únicamente hablando en español y sin ataduras. Ha sido la primera vez que un artista latino lideraba este icónico evento musical, y el público lo ha vivido como un hito cultural sin precedentes.
Desde su primera aparición en el campo vestido de blanco, el intérprete de 'Debí tirar más fotos' ha marcado el tono del espectáculo. Nada de hablar en inglés para quedar bien, nada de suavizar el mensaje. Todo en español, como se habla en 'la casa', en la calle, en el barrio. Y aun así, el estadio completo ha estado coreando, bailando y sintiendo la vibra.
La Casita de Bad Bunny
El artista no podía hacer su show sin 'La Casita', réplica de una vivienda típica en Puerto Rico integrada en cada uno de los montajes de sus conciertos. Y ahora lo ha hecho incluso en el mayor escaparate del entretenimiento mundial.
Durante la actuación, el cantante ha ido repasando algunos de sus temas más conocidos: desde 'NUEVAYoL' y 'BAILE INoLVIDABLE' hasta 'Yo perreo sola' y 'Tití me preguntó'.
Una América unida
Todo tipo de bailarines, músicos y decorado han acompañado una coreografía hasta llegar a uno de los momentos más comentados de la noche: la aparición de banderas de todo el continente americano. Desde la de Estados Unidos hasta la de Chile, pasando por muchas otras. Tampoco podía faltar la de su querida PR.
Bad Bunny no ha perdido la oportunidad de levantar la bandera de su país natal con orgullo, sin miedo y sin explicación. No hacía falta.
En medio de un clima político tenso, con Donald Trump, la inmigración y la comunidad latina, el mensaje ha sido bastante claro: una América completa, sin divisiones y más allá de Estados Unidos.
Los invitados sorpresa
Pero la primera gran sorpresa ha sido Lady Gaga en el escenario cantando 'Die With a Smile' al ritmo de la salsa: el estadio se ha venido abajo. Ambos han cantado y bailado juntos sin importar idiomas ni estilos.
Después ha llegado otro golpe emocional: Ricky Martin, otro boricua, otra generación, otro ícono, con 'La gasolina', de Daddy Yankee de fondo. Los tres juntos en el centro del evento deportivo más grande del planeta. La imagen ha hablado por sí sola.
Tampoco han pasado desapercibidos otros artistas como Karol G, Cardi B, Young Miko y Pedro Pascal, que se han dejado ver entre los bailarines, así como el boxeador puertorriqueño Xander Zayas y el mexico-americano Emiliano Vargas.
Imposible olvidar ha sido la boda de una pareja que realmente se ha casado en el escenario durante el show. Tampoco el momento en el que el compositor ha entregado a un niño una copia del gramófono que ganó en los Premios Grammy 2026.
Creer en uno mismo
En medio del show, Bad Bunny ha lanzado otro mensaje más personal: el poder de creer en uno mismo. "Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí mismo", ha espetado.
El cierre ha sido pura piel de gallina. Tras tirar al suelo un balón de fútbol americano en el que se leía 'Together we are America' y aparecer todos en el escenario con banderas ondeando y 'DtMF' sonando, la sensación era clara: lo que acababa de pasar no ha sido un 'halftime show' más. Ha sido un momento ante la mirada de más de 130 millones de personas que sin duda ya ha hecho historia.