Así cambia el circo del domador de leones al espectáculo contemporáneo con el Festival Riesgo, en Madrid: “Este tipo de atracciones se han perdido”
El circo se sube al escenario y cambia la carpa por acrobacias, teatro y vértigo contemporáneo
Scream cumple 30 años y regresa a los cines con una nueva película que recupera al asesino enmascarado que hizo historia
El circo ha cambiado y mucho en los últimos años. Ha pasado de ser un espectáculo donde los animales eran los grandes protagonistas a convertirse en un show de acrobacias cada vez más técnico, moderno y espectacular, con un objetivo claro: seguir atrayendo al público y, sobre todo, dejarlo impresionado. Bienvenidos a Riesgo.
Hubo un tiempo en el que el circo estaba poblado por domadores de leones, hombres bala y mujeres barbudas. Pero el paso de los años ha transformado por completo este universo. William Giribaldi, del Circo Raluy en Barcelona, lo resume así: “Este tipo de atracciones se han perdido”. Hoy, explica, el circo hace auténticos malabares para sobrevivir sin fieras y mantiene equilibrios reales entre la innovación y la tradición.
Ese espíritu es el que impulsa el Festival Riesgo, que se celebra en los Teatros del Canal de Madrid. “Buscamos salir de los corsés”, confirma su directora, Eva Luna García. La propuesta es clara: un circo más contemporáneo, que deja atrás la carpa para subirse a un escenario y que incluso juega con elementos como muebles barrocos. Puede resultar extraño, pero Riesgo es, ante todo, circo: seis espectáculos llegados de todo el mundo.
“Es una mezcla de danza, circo y teatro”, explican sus creadores. Un circo cercano, con acróbatas, payasos y adrenalina pura. Porque, desde su propio asiento, el espectador no solo mira: mide el riesgo de cada escena