Juan Antonio Bayona, del niño que soñaba con Superman al director que enseñó a volar a su imaginación: "Yo lo tenía clarísimo"

Juan Antonio Bayona: del niño que soñaba con Superman al director que enseñó a volar a su imaginación
Juan Antonio Bayona presenta un libro en el que revive su infancia y el camino que le llevó a convertirse en cineasta. Informativos Telecinco
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El director Juan Antonio Bayona vuelve a sus orígenes con un proyecto muy personal: un libro en el que recorre su infancia y el camino creativo que le llevó a convertirse en uno de los cineastas más reconocidos del panorama actual.

“Había una vez un niño…”, comienza el relato de una historia que, en realidad, es la suya propia. Bayona recuerda cómo nació su vocación desde muy pequeño: “Era muy niño cuando vi 'Superman', quise ser antes 'Superman' que director. Luego ya supe que había una persona que había hecho Superman y entonces quise ser director de cine”.

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De ser un sueño, a hacerse realidad

Criado en un barrio obrero, su sueño parecía, a ojos de muchos, inalcanzable. Sin embargo, él lo tuvo claro desde el principio: “Ser director de cine en un barrio de gente obrera era algo impensable, pero para mí nunca fue impensable, yo lo tenía clarísimo”.

El universo cinematográfico también le enseñó lecciones clave que marcarían su forma de contar historias. Películas como 'King Kong' le hicieron entender que incluso los monstruos pueden tener humanidad, una idea que más tarde se reflejaría en su filmografía.

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El libro nace con una intención clara de inspirar a las nuevas generaciones. “Este libro se ha hecho sobre todo para que los niños sepan, entiendan y crean que pueden volar”, explica el director.

En el proceso creativo ha contado con la colaboración de la ilustradora Florín Colorado, quien se ha sumergido en la vida del cineasta para dar forma visual a la historia: “He estado buscando fotografías del niño, de su familia, de sus amigos. La sensación es casi como que ya lo conozco”.

Un relato que conecta cine, memoria e imaginación, y que, como en los mejores cuentos, deja claro que la historia aún no ha terminado.