La sastrería asturiana de los hermanos Campal, un local con décadas de historia: "Empezamos con 12 años"

La sastrería asturiana de los hermanos Campal, un local con décadas de historia: "Empezamos con 12 años"
La sastrería asturiana de los hermanos Campal. Informativos Telecinco
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Ignacio y Aurelio, o más conocidos como los hermanos Campal, son pocos de los establecimientos que han conseguido sobrevivir a seis décadas de evolución de la moda y del negocio industrial de la ropa, más barata, pero alguna de peor calidad que la que fabrican y venden en su sastrería en Nava, Asturias.

Ambos hermanos, además de ser gemelos, son una especie en extinción, porque quedan muy pocos como ellos, que llevan desde 1966 confeccionando las prendas y trajes para hombre en Asturias. En mitad de toda la montaña, está su sastrería a la que siguen acudiendo muchas personas que hacen que el local siga viviendo con el paso de los años.

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Cuentan al equipo de Informativos Telecinco que empezaron el oficio cuando apenas tenían 12 años y que ahora son conocidos en el pueblo como una verdadera institución, no solo por sus prendas, porque también llama la atención que dos personas tan iguales, no solo sean físicamente idénticas, sino en la forma de trabajar también.

Cómo han conseguido sobrevivir frente a las grandes industrias

Frente a las grandes industrias que fabrican ropa mucho más barata y de manera mucho más rápido, siguen estando ellos, que prefieren hacer cada una de sus confecciones con el tiempo que conlleve cada una de ellas, poniéndole el cariño con el que llevan trabajando en su sastrería durante décadas.

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Y lo que les mueve no es solo el dinero, aunque también sea imprescindible para poder comprar las telas y seguir fabricando sus impresionantes trajes, sino también la "satisfacción de ver que quedaron contentos con la prenda". No es una profesión que les venga de familia. Su padre era minero y no quería que sus hijos trabajasen en lo mismo que él por el riesgo que conllevaba. Pero ellos confiesan que no quieren que sus hijos sigan cosiendo porque "siempre lo ven peor y siempre ve mejor el hecho de estudiar".