Entrevistas

Yauguiha Mohamed, la mujer que lidera un equipo encargado de limpiar de minas el Sáhara: "Lo hace por la libertad de su pueblo"

'La Berma' es un documental que muestra el peligro de las minas y la realidad de un pueblo saharaui atrapado en un conflicto olvidado. Cedida
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Cada mañana, Yauguiha Mohamed se adentraba en el desierto del Sáhara para buscar aquello que no se ve, pero que puede matar. Allí, bajo la arena permanecen enterradas más de diez millones de minas a lo largo de unos 2.720 kilómetros sobre los que se extiende La Berma, la barrera militar que divide el Sáhara Occidental y que se extiende durante 2.720 kilómetros. 

Ella, refugiada, bióloga y madre, dirigía, desde 2013 hasta 2017, una de las brigadas encargadas de localizarlos y retirarlos. Es la primera mujer en ocupar ese puesto en un territorio marcado por un conflicto que dura ya medio siglo y en el que las mujeres como Yauguiha han desempeñado un papel esencial para sostener la vida en los campamentos de refugiados de Tinduf, junto a La Berma.

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Esta historia llegó a oídos del cineasta Agustín Domínguez, quien llevaba más de veinte años vinculado al pueblo saharaui, pero nunca había oído hablar de mujeres dedicadas al desminado en uno de los lugares más minados del planeta. 

Quiso conocerla, investigar su trabajo y, después de varias conversaciones, le hizo una propuesta: contar su historia en una película. Ella aceptó. Cinco años después, aquella primera conversación se ha convertido en 'La Berma', un documental que ha competido la 35ª edición del Festival de Cine de Madrid.

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Un documental que acompaña a Yauguiha entre los campos de minas y los campamentos de refugiados para mostrar no solo el riesgo de su trabajo, al cual desea volver cuando la vida —y el crecimiento de su hija— se lo permita, sino también a la mujer, madre, esposa y defensora de la causa saharaui que existe detrás de la desminadora.

Ahora, Domínguez habla con 'Informativos Telecinco' sobre el riesgo de este trabajo, el liderazgo y personalidad de Yauguiha y el conflicto olvidado del Sáhara Occidental, el cual lleva 50 años de disputa territorial entre Marruecos, que reclama y controla la mayor parte de la región como su territorio, y el Frente Polisario, que exige la autodeterminación e independencia para el pueblo saharaui.

Pregunta: ¿Cómo describirías a Yauguiha? ¿Qué significa que una mujer como ella lidere una brigada de desminado? 

Respuesta: Yauguiha es una mujer muy inteligente, muy segura de las decisiones que emprende y además es muy persistente en conseguir los logros que se propone. Tiene una capacidad de trabajo sorprendente, pero además tiene claro en todo momento cuáles son sus objetivos: la lucha por la libertad de su pueblo. 

Que Yauguiha haya conseguido liderar una cuadrilla de desminadores, ha sido debido a su insistencia en alcanzar ese objetivo, que supone un hito hasta ese momento en la sociedad saharaui y en la labor del desminado del Sáhara Occidental, ya que siempre habían sido los hombres los que habían liderado este puesto. Ella nos contaba que en la labor del desminado no había distinción entre géneros y que ella siempre fue respetada por su cuadrilla. Lo cual diferencia a esta sociedad de muchas otras culturas árabes. 

"Tú primer error, es tu último error", no hay margen para la equivocación

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Yauguiha camina cada día sobre un terreno donde un paso puede ser mortal. ¿Qué es lo que más te impactó de su manera de enfrentarse al peligro? 

Lo que más me impactó era la inmensa tranquilidad que transmitía al resto de su equipo y también sus ansias por controlar, en todo momento del día, todos y cada uno de los aspectos que pudieran ocasionar un accidente a su cuadrilla. Es una persona muy responsable. Ella nos decía que la cuadrilla era su familia. Hay una frase en la película que nos contó en la primera visita que hicimos al campamento base que decía “tu primer error, es tu último error “, no hay margen para la equivocación. 

¿Hubo algún momento durante el rodaje en el que sintierais miedo de verdad? 

En los momentos de seguimiento y observación de su labor como líder de la cuadrilla de desminadores, tanto en el campamento base como en los campos de minas, así como en los momentos en los que asistimos al final de la jornada de trabajo con las explosiones controladas de las minas que se encontraban, siempre fuimos muy respetuosos con las normas que se nos exigían por parte de los responsables de estas operaciones. Fue la condición que nos impusieron por la seguridad de todos y todas. 

¿Qué supone, a nivel psicológico, trabajar cada día sabiendo que una mina puede llevar décadas enterrada bajo tus pies? 

Trabajar como desminadora supone aceptar una presión de dimensiones mayúsculas. Por un lado siente la necesidad imperiosa de encontrar una mina bajo la arena del desierto, porque es un peligro que acecha a toda la sociedad saharaui que vive en los campamentos, por esa razón nos decía que cuando pasaban los días y no encontraban nada, la cuadrilla caía en una especie de depresión moral. Pero los días en que encontraban alguna mina en alguna de las calles que trabajaban, suponía una alegría inmensa para toda la cuadrilla, sentimientos que nos decían que solo pueden entender un desminador. 

La sensación de encontrar una mina forma parte de la liberación de su pueblo de la ocupación marroquí. De hecho, cada cierto tiempo, cada seis meses o así, la organización les concede un permiso de unos 15 o 20 días para que puedan regresar a los campamentos y compartir con sus familias, con el objetivo de que puedan olvidar temporalmente la presión que se siente, minuto a minuto, día a día, en esas jornadas de ocho horas bajo un sol de justicia, cuando están frente a un enemigo oculto que deben encontrar. 

Marruecos siempre ha intentado que todo lo relacionado con el Sáhara sea silenciado

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En la película está muy presente un conflicto del que apenas se habla. ¿Por qué crees que el Sáhara Occidental ha quedado fuera del foco? 

El conflicto del Sáhara Occidental, que cumple en la actualidad 50 años, es un conflicto que al gobierno de Marruecos siempre le ha interesado silenciar, minimizar, ocultar. Siempre se ha intentado que todo lo relacionado con el Sáhara Occidental, tanto en las zonas ocupadas como en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf y sobre todo de la guerra que se libra en la actualidad entre el Frente Polisario y el gobierno de Marruecos, sea silenciada en los medios de comunicación. 

Marruecos ha hecho gala de una máxima en estos 50 años de ocupación ilegal del Sáhara Occidental y no es otra que "lo que no se ve, no existe". 

¿Y por qué ese silencio?  

Porque a Marruecos no le interesa que se difunda la guerra que mantiene en la actualidad con el Frente Polisario. Pienso que reconocer el estatus de guerra vigente por parte de Marruecos con el Frente Polisario supondría exponer a la opinión pública la dudosa marroquinidad del Sáhara Occidental que se ha atribuido de facto tras la Marcha Verde.   

Y entiendo que las guerras surgen cuando se quiere conseguir algo por la fuerza, que en este caso es la ocupación ilegal que el gobierno de Marruecos se ha atribuido, de forma unilateral, del territorio del Sáhara Occidental, que no olvidemos, fue la provincia número 53 de España. 

La mujer saharaui lo es todo en los campamentos de refugiados saharauis

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La película habla también del liderazgo femenino. ¿Qué papel desempeñan las mujeres en la supervivencia de los campamentos saharauis? 

La mujer saharaui lo es todo en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf. Desde el primer día, cuando muchos saharauis se vieron obligados a salir huyendo de las bombas de napalm y fósforo blanco que arrojaba la aviación marroquí sobre la población saharaui, la mujer saharaui comienza a construir con sus manos, con restos de telas, las primeras jaimas en el exilio y a organizarse para poder sobrevivir en el lugar más inhóspito de la tierra, como es el desierto del Sáhara. 

Por esa razón, la sociedad que se respira en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf, en Argelia, es una sociedad matriarcal, donde la mujer forma parte de todos los puestos de la sociedad. El hombre no está en los campamentos, el hombre está en el frente, en la guerra, en la defensa de la causa del pueblo saharaui. Así que la mujer saharaui ha desempeñado y desempeña un papel fundamental en la supervivencia de los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf. 

¿Crees que la historia de Yauguiha rompe algunos de los estereotipos con los que Occidente mira a las mujeres refugiadas? 

Por supuesto. A lo largo de la película podemos observar como una mujer, joven y refugiada, se marca un objetivo que termina por cumplir después de mucho luchar contra el sistema, de vencer muchos obstáculos que se antepusieron al objetivo de conseguir la nacionalidad española de su hija. Ya que Yauguiha vive actualmente en España para poder darle la mejor vida posible a su hija. Aunque su objetivo es volver a trabajar como desminadora, cuando la vida se lo permita.

¿Qué te ha enseñado Yauguiha a ti? 

Yauguiha, su familia y su pueblo me han enseñado a lo largo de estos cinco años de producción de la película cómo de enorme es la hospitalidad y la dignidad de un pueblo que vive en el exilio desde hace 50 años en unas condiciones infrahumanas, esperando cada mes la ayuda humanitaria internacional que cada año se va mermando. Esta dignidad y hospitalidad de la que hacen gala los saharauis es un valor que se esté perdiendo en los países occidentales. 

¿Qué crees que puede aportar el cine a una causa que lleva décadas esperando una solución? 

Soy consciente desde el primer momento que el cine, y en especial esta película, no va a solucionar el conflicto enquistado del Sáhara Occidental, pero sí he sentido la necesidad de contar esta historia, en primer lugar, para devolver al pueblo saharaui todo lo que me ha enseñado en todos estos años, en especial la mujer saharaui. Por ello 'La Berma' pretende dignificar la labor de las mujeres saharauis que han luchado y que luchan por alcanzar la libertad y la tierra que les han robado. 

El cine me ha demostrado a lo largo de muchos años, que es la mejor herramienta para poder concienciar, sensibilizar, divulgar y educar al público sobre las realidades que suceden más allá de nuestras fronteras. Existe una máxima que dice que “lo que no se ve, no existe” y ahí entra el cine para conocer de cerca a las personas que viven en los lugares más empobrecidos del planeta.