Los pingüinos barbijo se quedan dormidos más de 10.000 veces al día: así son sus siestas de cuatro segundos
Paul-Antoine Libourel, neurocientífico del Centro de Investigación Neurocientífica de Lyon, ha estudiado el sueño de estos pingüinos
En su investigación, descubrió que se duermen hasta 600 veces en una hora para no desatender a sus huevos y a sus crías
Aunque todos los animales duermen (incluso criaturas simples como los nematodos y las moscas de la fruta) no lo hacen de la misma manera. La cantidad de sueño que necesitan para sobrevivir varía considerablemente de una especie a otra: por ejemplo, los animales y los caballos duermen solo tres horas al día, en contraposición con el perezoso (el animal más relajado de la jungla), que dormita durante diez largas horas. Pero, lo más curioso, es que existen varios tipos de aves y mamíferos marinos, como los pingüinos, que pueden 'apagar' la mitad de su cerebro mientras la otra permanece alerta para mantenerse con vida.
Durante años, los científicos solo podían adivinar cuándo dormían los animales salvajes. Ahora, versiones miniaturizadas de los equipos de los laboratorios del sueño están revelando las formas extremas y algo peculiares en que los animales duermen mientras vuelan, bucean en aguas profundas o alimentan a sus crías. Todo con el objetivo de recuperar fuerzas sin bajar del todo la guardia, ley fundamental en la selva.
Acumulan horas de sueño sin perder de vista a sus crías
Paul-Antoine Libourel, neurocientífico del Centro de Investigación Neurocientífica de Lyon, en Francia, que ayudó a realizar este estudio, probó esta hipótesis en pingüinos barbijo (Pygoscelis antarcticus) en época de cría utilizando un monitor remoto de electroencefalograma adherido a sus cabezas. Así, se dio cuenta de que los pingüinos se quedaban dormidos más de 10 000 veces al día, solo durante unos 4 segundos cada vez y así conseguían acumular cerca de 11 horas de sueño.
"Si los microsueños cumplen funciones de sueño, entonces los animales que se enfrentan a una necesidad continua de vigilancia podrían recurrir a esta estrategia. Investigamos el sueño definido electroencefalográficamente en pingüinos barbijo salvajes, en el mar y mientras anidaban en la Antártida, constantemente expuestos a un depredador de huevos y a la agresión de otros pingüinos. Los pingüinos se quedaban dormidos más de 10. 000 veces al día, entrando en episodios de sueño de ondas lentas bihemisféricas y unihemisféricas que duraban una media de solo 4 segundos, pero que daban lugar a la acumulación de más de 11 horas de sueño para cada hemisferio", versa el estudio publicado en la revista Science.
"Es algo realmente inusual", dijo Paul-Antoine Libourel. "Esto solo pone de relieve el hecho de que no sabemos mucho sobre el sueño, y que no todos los animales duermen como leemos en los libros de texto", añadió al revelar las conclusiones de su informe. Durante su investigación, observó cómo este tipo de aves dividen su tiempo entre nadar en el océano y permanecer en los nidos para mantener calientes sus huevos y polluelos. Al volver del mar al nido, sus ondas cerebrales se ralentizaban hasta alcanzar un patrón típico de las aves dormidas, pero solo durante unos segundos y repetían este ciclo hasta 600 veces en una hora. Si los humanos nos echáramos estas útiles microsiestas, correríamos un grave peligro (conduciendo, por ejemplo), pero, para los pingüinos es su única forma de supervivencia.