Una maestra jubilada lleva un año viviendo en un crucero de forma permanente: "Aquí cuidan de mí y no cuido yo de todos"
Sharon Lane, una maestra jubilada de California, rescindió su contrato de alquiler y se fue a vivir a un crucero de forma permanente
Así es el crucero de ultra lujo de 149 días que cuesta más de 80.000 euros por persona
Para los que estén pensando ya en su próxima jubilación, el caso de esta exmaestra de idiomas de California puede servirles de inspiración. Hay quienes, al dejar de trabajar, sienten un fuerte vacío y no saben cómo llenar su tiempo libre, pero no es el caso de la estadounidense Sharon Lane.
Sharon es una profesora que, a los 77 años, decidió rescindir el contrato de alquiler que tenía en Laguna Woods, una popular comunidad de jubilados del condado de Orange, California, para irse a vivir de forma permanente, ¡a un crucero!
Y no a un crucero cualquiera, sino al Villa Vie Odyssey, un "crucero residencial" que sirve como hogar permanente para sus pasajeros, permitiéndoles vivir a bordo y viajar de forma continua. El barco está diseñado para realizar viajes que duran hasta un máximo de 15 años, recorriendo más de 400 destinos y 140 países.
En este modelo de crucero, los pasajeros pueden comprar un camarote de por vida o pagar por segmentos de itinerario de varios años. A diferencia de los viajes tradicionales, este barco no regresa a un puerto base cada semana, sino que permanece amarrado de 2 a 7 días en lugares cálidos de los que los residentes puedan disfrutar con tranquilidad. Para Sharon, un sueño hecho realidad.
¿Cuánto cuesta vivir en un crucero?
"No solo me resultaba asequible, sino que, de hecho, me sale más barato vivir aquí así, con todo el mundo cuidando de mí en lugar de ser yo quien tuviera que cuidar de todos", dijo en una entrevista en la NBC de Los Ángeles. "¿Todas las tareas que hay que hacer en la vida? ¡Ya están hechas!. Si escribes tu lista de tareas en un papel y tachas todo lo que no sea una actividad divertida, al final te quedas con la vida que tenemos ahora", añadió la feliz jubilada.
Aunque Lane nunca ha revelado cuánto pagó exactamente por la compra de su camarote, que ha diseñado al detalle y ha mostrado en sus redes sociales, la revista Forbes revela que comprar una cabina cuesta entre 120.000 y 400.000 dólares. Y dado los desorbitados precios que ha alcanzado la vivienda en Estados Unidos, es una opción asequible para muchos.
Los residentes del Odyssey también pagan una cuota mensual de mantenimiento que cubre combustible, alimentación, tripulación y atraque. Oscila entre 3.000 y 5.000 dólares al mes, llegando a 12.000 en suites de lujo. Incluye comidas, impuestos, propinas y vino o cerveza en la cena, pero no excursiones, servicios médicos, spa ni bebidas en bares.