Verano

Arena, sal y sol: los "peligros invisibles" que pueden dañar tu coche en días de playa

Estos son algunos "peligros invisibles" que puede sufrir tu coche en días de playa
Hay cuatro hábitos que pueden ayudar a proteger el coche este verano. Norauto
  • El clima de las zonas de costa puede acelerar el deterioro del vehículo si no se toman las medidas adecuadas

  • Proteger los filtros, evitar la acumulación de arena y no dejar el coche de cara al mar son algunas formas de evitar el deterioro del vehículo

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Para muchos, el verano y el calor son sinónimo de vacaciones en la playa. Lo que para nosotros suponen días de tranquilidad y diversión, para nuestro coche pueden suponer un peligro. Desde Norauto, empresa líder europea en equipamiento y mantenimiento multimarca del automóvil, advierten de que el clima de las zonas de costa puede acelerar el deterioro del vehículo si no se toman las medidas adecuadas.

"Muchos conductores vuelven de la costa preocupados por haber lavado poco el coche, pero el verdadero problema no es estético, es mecánico", advierte Manuel Magro, formador de Mecánica y Diagnosis en Norauto. "La combinación de la humedad marina, la sal y la arena fina puede ser especialmente perjudicial. Actúa como una lija invisible que ataca desde la pintura hasta los componentes más sensibles del motor", añade.

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Arena, sal y sol, elementos peligrosos para los vehículos

La brisa del mar llega cargada de humedad, además de partículas de arena y sal que actúan como material corrosivo. Si a esto se une el viento, la arena de la playa puede adherirse a los bajos del coche, los pasos de rueda y los frenos.

Esto puede oxidar piezas metálicas expuestas y arañar la pintura o las ópticas de los faros si intentamos limpiarlo en seco. Además, la arena puede introducirse en las pastillas de freno, provocando ruidos y un desgaste prematuro.

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La suspensión de arena en el aire puede hacer que esta entre en el filtro del aire del motor y en el filtro del aire acondicionado. Un filtro de aire colapsado hace que el motor consuma más combustible y pierda potencia, mientras que un filtro de habitáculo sucio reduce el caudal del aire acondicionado y genera malos olores.

Otro de los peligros llega cuando estacionamos el coche al sol, pues el interior del vehículo puede superar los 60°C en las horas centrales del día. Además, los rayos UV no solo son perjudiciales para nuestra piel, sino que también agrietan los plásticos del salpicadero, desgastan la tapicería y pueden llegar a dañar las pantallas táctiles y los componentes electrónicos.

En el exterior, el sol reseca la goma de los limpiaparabrisas y acelera el envejecimiento de los neumáticos. "Un error muy común es llegar de la playa y pasar un paño para quitar el polvo o la arena del capó. Al hacerlo, estamos rayando la capa de barniz de la pintura", explica el mecánico de Norauto. "El mejor aliado del coche en verano es una manguera a presión y un buen lavado de bajos", subraya.

Las cuatro claves para evitar el riesgo en nuestro coche

Para proteger el coche de estos peligros, talleres Norauto recomiendan adoptar cuatro sencillos hábitos. El primero, lavar el coche cada semana utilizando agua dulce a presión, insistiendo en los bajos y las llantas. El objetivo es retirar el salitre antes de que comience a corroer.

También insisten en siempre colocar un parasol reflectante en el parabrisas delantero y si es posible, cortinillas en las ventanas traseras. Esto no solo reduce la temperatura interior hasta en 15°C, sino que también protege los materiales del habitáculo.

Evitar la acumulación de arena también resulta clave. Poner alfombrillas de goma si es posible y acostumbrar a los pasajeros a sacudirse la arena de los pies y la ropa antes de subir es otro de los consejos, además de aspirar el interior con frecuencia.

Dejar el coche de cara al mar lo expone directamente al azote del salitre, por lo que también es fundamental evitar aparcar en primera línea de playa y buscar en su lugar zonas resguardadas o calles interiores.