Un experto en turismo, sobre por qué los españoles prefieren destinos nacionales este verano: "Hay una evolución en la forma de decidir"

La incertidumbre sobre el futuro y la inestabilidad geopolítica hacen que se prefiera hacer turismo nacional en lugar de una gran escapada fuera de las fronteras
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Llega el verano y con él lo hacen también las vacaciones. Esta es temporada alta para los viajes y el turismo, el momento en el que todo el mundo parece estar haciendo las maletas. De hecho, los datos de los análisis de mercado confirman que se siguen manteniendo las ganas de viajar: aunque se deba mirar por el bolsillo, no se renuncia a una escapada.
Según el informe ‘Travel Trends 2026’ de Visa, el 84% de la población española lo considera una de sus principales decisiones de gasto y dedica el 10% de sus ingresos al turismo. El Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR) confirma en su último panel que el 89% de la ciudadanía prevé irse de escapada en los próximos meses y el 74 ya sabía a la altura de mayo que lo haría este verano.
Los destinos favoritos de los españoles para viajar en 2026
Pero ¿a dónde se irán? Los estudios de mercado están detectando una tendencia: el turismo español se está 'reenamorando' de la proximidad. Este año, triunfará el turismo nacional. El 65% de quienes han decidido ya sus vacaciones las harán, según ObservaTUR, en otro lugar de España. Los destinos favoritos son “la costa mediterránea, la costa andaluza, los archipiélagos y los destinos del norte peninsular”.

“Los datos no sorprenden”, explica a la web de 'Informativos Telecinco' Herminio Picazo, experto en turismo, costes y tendencias de destinos y viajes, del Centro Universitario The Open Faculty, sede la Facultad de Turismo de la Universidad de Murcia. “Cuadran con la tendencia de los últimos años”, señala. La ciudadanía empezó a cambiar sus prioridades durante la pandemia, como explica el experto, cuando la crisis sanitaria invitaba a quedarse cerca. Fue algo que se vio muy claro en 2021 y 2022, aunque no se sabía si se iba a quedar.
El contexto ha hecho que ocurra. Picazo apunta que se percibe una situación geopolítica complicada, a lo que se suma la incertidumbre ante lo que se avecina. Esto lleva a que se prefiera quedarse en un lugar conocido: el viaje no sale de las fronteras de España. Posiblemente, las pautas de comportamiento de los viajeros más jóvenes son las que evidencian de forma más clara el cambio. Según Visa, el 71% de los menores de 34 años viajará exclusivamente a otro lugar de España este verano. El año pasado, solo lo hacía el 55%.
Aun así, Picazo recuerda que un 35% del total de los viajeros españoles encuestados por ObservaTUR saldrán al extranjero. El experto destaca la cifra porque “no es menor”, sigue siendo un mercado importante.

La cuestión del precio
Quedarse más en España es uno de los patrones del turismo veraniego de 2026. El otro es el precio. “No vemos una caída de la demanda, sino una evolución en la forma de decidir y contratar los viajes”, señala en la presentación de los datos del estudio Marcos Franco, portavoz de ObservaTUR. “El verano de 2026 estará marcado por la búsqueda de equilibrio entre experiencia, confianza y presupuesto”.
Las cuentas de ObservaTUR dan un promedio de 737 euros por persona, dos menos que el año pasado. Se establece un mayor control del gasto destinado al viaje, lo que implica también pensar muy bien qué se hace. Este año se planea todo al milímetro: a mayo, un 94% ya sabía con qué compañía iba a viajar y un 80% cuánto estará en el destino y qué medio de transporte usará.
Este dato conecta con otro que dejó la campaña de Semana Santa: según el informe ‘El comportamiento del consumidor en Semana Santa’ elaborado por AECOC Shopperview, el 77% de la población optó por quedarse en casa en ese puente. Si salían era más bien para hacer una excursión de un día e, incluso si iban más lejos, se quedaban en España. Solo un 4% de la ciudadanía se iba a ir al extranjero.

Más presión sobre los destinos de moda
Esta apreciación por el turismo nacional tiene, sin embargo, un impacto paralelo importante. España sigue creciendo como destino atractivo para el turismo internacional. El 53% de los viajeros internacionales prevé repetir España como destino, según Visa. Sus destinos favoritos son, a grandes líneas, los mismos que favorece el turismo interno.
“Los destinos no son chicles, no se pueden estirar”, advierte Picazo. Si se concentra turismo nacional e internacional en las mismas zonas, se corre el peligro de sobresaturarlo, algo que afecta de forma notable a quienes viven en esas zonas.
Aun así, esta puede ser una oportunidad. Como señala el experto, es una potencial ventana para llevar los flujos turísticos a otras zonas o para dar a conocer tesoros todavía poco conocidos. “Todas las comunidades autónomas y el Estado lo están intentando en sus planes de sostenibilidad turística”, asegura. Quieren llevar a la España rural o a las ciudades medias esos turistas que buscan destino dentro de España. Picazo explica que conseguirlo no es sencillo, porque luchan contra la inercia de la popularidad de los destinos ya conocidos, esos que hemos interiorizado que se deben visitar al menos una vez en la vida. Aun así, estos lugares están listos. “Los destinos de interior y de muchas ciudades medias están preparados para el turismo”, defiende. Cuentan ya con esa infraestructura.
“El turismo va a continuar aumentando”, confirma Picazo. Incluso si cambia cómo se hace (ahora se prefieren estancias más cortas y repartidas a lo largo del año en lugar del mes entero en la playa de antaño), se sigue haciendo. La ciudadanía lo ha interiorizado como algo básico de la vida cotidiana. Se ha conquistado, por así decirlo, el derecho al viaje.
