La FIFA será investigada por sus prácticas de venta de entradas para el torneo

Las prácticas de la FIFA en su venta de entradas para la Copa Mundial de 2026 serán investigadas por los fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey
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Las prácticas de la FIFA en su venta de entradas para la Copa Mundial de 2026 serán investigadas por los fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey, quienes buscan respuestas tras conocerse acusaciones de "inflar artificialmente los precios" y "engañar a los aficionados".
La fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, y su homóloga de Nueva York, Letitia James, han solicitado detalles específicos sobre esas prácticas de venta para ocho partidos del Mundial que se disputarán en Nueva Jersey, incluyendo uno de la fase de grupos entre Inglaterra y Panamá del 27 de junio y también la gran final del 19 de julio.
"Ser honesto en la venta de entradas no es complicado", aseguró Davenport. "Pero la FIFA ha convertido la compra de una entrada para el Mundial en un calvario de confusión, falsa escasez y precios desorbitados, todo ello a costa de los consumidores y de los trabajadores de Nueva Jersey", subrayó la propia fiscal. "Estamos decididos a llevar a cabo una investigación exhaustiva de la conducta de la FIFA, y nos enorgullece unirnos a la fiscal general James para proteger a nuestros consumidores", añadió. "Es un honor acoger el Mundial, pero el evento no es una invitación a explotar a nuestros residentes y visitantes", apostilló Davenport.
La denuncia de los aficionados
Bastantes aficionados han denunciado que se les "engañó" sobre la ubicación de los asientos, entre otras cosas, mediante la creación de entradas más caras de la categoría "delantera" que se pusieron a la venta tras la venta inicial. También se alega que la fijación de precios variables a lo largo de diversas fases y en función de la demanda permitió a la FIFA subir los precios de unos 90 de los 104 partidos en un promedio del 34%. La investigación analizará cómo el calendario de venta de tickets y las declaraciones públicas pudieron haber influido en los precios.
James, por su parte, declaró que "los neoyorquinos llevan años esperando que el Mundial llegue a su patio trasero" y que por ello "se merecen una oportunidad justa de conseguir entradas asequibles. "Nadie debería ser manipulado para pagar precios desorbitados por las entradas, y los aficionados deberían poder confiar en que las entradas que compran serán las que reciban", comentó James.