Riders, operarios y otros que tienen que trabajar bajo el sol en plena ola de calor
Los riders se quejan de que las empresas que los contratan los dejan a su suerte sin darles ni protector solar para realizar su trabajo
Los riders en los repartos de dos a cuatro de la tarde, cuando las temperaturas alcanzan las máximas, es cuando más ingresos perciben
Sanidad estima en 679 las muertes hasta el domingo por la ola de calor
La muerte de varios trabajadores a causa de las altas temperaturas ha provocado que las empresas activen sus planes de prevención por la seguridad de sus empleados. Sin embargo, hay muchas profesiones que se quedan fuera de esta protección, porque tienen que pedalear o andar bajo el sol sí o sí. Ese es el caso de los repartidadores y los guías turísticos.
El repartidor fallecido ayer en Paracuellos del Jarama se desvaneció sin remedio, en una calle que lleva el irónico nombre de Sol. Los vecinos fueron testigo de la escena que terminó el levantamiento del cadáver, después de que los equipos del SAMUR intentaran reanimarlo.











Así lo cuenta una mujer que vive justo en una casa frente a la que ocurrió todo: "Lo atendieron sobre el asfalto le pusieron agua, hielo, pero nada murió en plena calle ".
La empresa encargada de la edición de la revista, que repartía el hombre de 56 años, subcontrataba la distribución a otra fundación, que tras lo ocurrido ha suspendido el reparto de la publicación.
Las voces más críticas hablan de que estos trabajadores son colectivos que deben revisar las condiciones de trabajo ante eventos como las olas de calor y modificar los protocolos, pero no siempre se puede hacer.
Los riders, bajo el sol, abandonados por sus empresas
Hay profesiones que no tienen más remedio que salir en las franjas horarias de más calor, como los riders, que en los repartos de dos a cuatro es cuando más ingresos perciben. Justo en las horas en las que las temperaturas rozan los máximos.