Según el CIS, la vivienda es el primer problema del 11,9% de los jóvenes de entre 25 y 34 años, aunque la crisis y la calidad del empleo están por delante
En España hay unos ocho y millones y medio de jóvenes de entre 18 y 34 años, que tradicionalmente representan el grupo más abstencionista en las elecciones
Las cifras de Eurostat dicen que el 83,2% de los jóvenes de entre 18 y 34 años viven con sus padres
MadridUna Ley de Vivienda aprobada por los socios de investidura; bonos de ayuda al alquiler desarrollados por las comunidades autónomas y promociones regionales de vivienda joven; los 93.000 pisos anunciados por el presidente del Gobierno para alquileres sociales; o la promesa de Feijóo de 1.000 euros en ayudas para gastos de renta o hipoteca, son algunas de las medidas y promesas habitacionales de los últimos tiempos y que van creciendo conforme nos adentramos en este año de doble cita electoral.
La primera de esas citas, será el 28 de mayo. Los partidos sacan brillo a los mensajes electoralistas sobre vivienda destinados principalmente a los jóvenes de entre 18 y 34 años. Ellos son los que más se abstienen desde siempre y los que, según el CIS, se muestran más preocupados por el acceso a la vivienda. Para un 11,9% de los jóvenes de entre 25 y 34 años es su primer problema. Solo la crisis económica y la calidad del empleo les preocupan más. Hablamos de tres asuntos, que al fin al cabo, van de la mano.
Y es que, según las últimas cifras del Eurostat, en España, el 83,2% de los jóvenes entre 18 y 34 años viven con sus padres. La edad media de emancipación se sitúa en los 29,8 años, una cifra que sitúa a nuestro país en el vagón de cola y tres puntos por encima de la media de 26,5 años de la Unión Europea.
Con esos datos y la preocupación reflejada por el CIS, los partidos intentan ver si la vivienda puede funcionar como palanca de voto de este grupo de edad. Según datos del INE, en 2022, en España había más de ocho millones y medio de jóvenes de entre 18 y 34 años. No todos están convocados a las elecciones autonómicas, porque ni Cataluña, ni Andalucía, ni Castilla y León, ni Galicia ni Euskadi tienen comicios regionales, pero sí están convocados a las municipales y en diciembre lo estarán a las generales. Así que la población joven supone un cuarto de los 36 millones y medio de electores que el 28 de mayo tendrán que elegir corporaciones municipales y a finales de año votar a los partidos que quieran gobernar.
En esa franja están Pablo y Álvaro. El primero vive en Madrid y tiene 28 años. El segundo es de Sevilla y tiene 27 años. Los dos buscan piso desde hace tiempo y no hay manera, porque todo es "viejo" y "carísimo". Les separan 560 kilómetros, pero la situación es muy similar en dos de las grandes ciudades españolas.
Pablo, pendiente de las promesas sobre vivienda para decidir su voto
Pablo, que vive con sus padres y se quiere mudar con su pareja, nos cuenta que las medidas para mejorar el acceso a la vivienda podrían hacerle decidir votar en un sentido o en otro.: "Los jóvenes somos los grandes olvidados", lamenta a cinco semanas de introducir su papeleta en la urna.
Después de un año buscando una casa con su pareja en Madrid, asegura a NIUS que los precios están "disparados" y que todo lo que encuentra está "destartalado". Explica que su pareja y él necesitan una vivienda de dos habitaciones, porque ambos teletrabajan y que no hay nada de esas características por menos de 300.000 euros, algo que se escapa de sus posibilidades a día de hoy.

