Investigan como homicidio imprudente la muerte de dos pacientes oncológicos en Burgos

La Asociación El Defensor del Paciente considera que este caso no es un hecho aislado, sino a un fallo estructural de seguridad
La Fiscalía abre una investigación sobre la muerte de dos pacientes oncológicos en el Hospital de Burgos
La Justicia de Burgos investigará por un delito de homicidio por imprudencia la muerte de dos pacientes oncológicos del Hospital Universitario de Burgos que recibieron por un error en la preparación de un fármaco una dosis seis veces mayor a la pautada.
El fallecimiento de los dos pacientes fue provocado por un fallo en la disolución de un fármaco que hizo que tanto los dos fallecidos como otros tres afectados recibieran un medicamento con exceso de concentración, unos hechos que reconoció el hospital en enero, un mes después de lo ocurrido a finales de diciembre.
La Fiscalía de Burgos, que ha examinado las denuncias presentadas por las familias de los dos afectados y el Defensor del Paciente, pidió el pasado marzo al juzgado la apertura de diligencias para la investigación de dos delitos de homicidio por imprudencia profesional grave y otros tres de lesiones por imprudencia profesional grave.
El Ministerio Fiscal dirigió su denuncia contra los profesionales implicados y responsables en la grabación errónea en el sistema informático de la ficha del medicamento 'Cabazitaxel', probablemente el error que derivó en la preparación incorrecta de la dosis administrada, así como en quienes lo revisaban.
La Fiscalía, también denunció a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León como responsable civil directo o subsidiario del fallecimiento de los dos pacientes que se trataban de cáncer en el centro hospitalario.
El Tribunal de Instancia Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos número 1, por su parte, argumenta la incoación de diligencias previas en que los hechos recogidos en la denuncia del Ministerio Fiscal "presentan características que hacen presumir la posible existencia de delito de homicidio por imprudencia", que corresponde investigar en sede judicial.
La falta de determinación sobre la naturaleza y las circunstancias de lo ocurrido, así como las personas que participaron, hace necesaria la práctica de diligencias, entre ellas, la petición de informe al forense sobre las causas de la muerte de los pacientes y las lesiones de los otros tres afectados.
También ha solicitado información a la empresa encargada del sistema informático del servicio de Farmacia del Hospital de Burgos, a fin de comprobar la trazabilidad de la ficha del medicamento 'Cabazitaxel', incluyendo las copias de seguridad diarias desde el seis de octubre de 2025.
Cambio a un sistema de prescripción electrónica
La petición de información sobre el programa informático deriva de las pruebas recabadas por la Fiscalía que en su denuncia destaca que el hospital implantó el 2 de diciembre de 2025 el sistema de prescripción electrónica 'Oncoform' en Oncología y Hematología.
Dicha implantación se hizo de forma progresiva en pacientes que recibían tratamiento onco-hematológico en los hospitales del día, en sustitución de la prescripción médica habitual que era manual o a través de orden médica informatizada (carpeta compartida por los servicios de oncología y farmacia).
El servicio de Farmacia trabajó en la configuración de la base de datos de los sistemas de prescripción electrónica y aunque los datos de los medicamentos oncológicos se volcaron de forma automática al nuevo programa Oncofarm por parte de la empresa responsable, la mayor parte de los datos de configuración de dicha base fueron revisados por farmacéuticos del hospital.
Según la información aportada por Fiscalía, los farmacéuticos revisaron unos 2.000 principios activos, entre ellos, 400 fichas de medicamentos oncológicos, incluido Cabizitaxel, que se incorporaron a la base de datos de 'Oncofarm'. También se revisaron los protocolos de los tratamientos. Sin embargo, algo falló y cinco pacientes recibieron dosis excesivas de su medicación oncológica.
El Defensor del Paciente denuncia un "fallo estructural de seguridad"
El Defensor del Paciente, que representa a dos de los afectados, que aunque no fallecieron sufrieron un empeoramiento severo y uno de ellos todavía sigue ingresado en el hospital, ha valorado positivamente la incoación de diligencias previas: supone un "paso fundamental" para esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables, según ha indicado en nota de prensa.
Ha insistido en que existen indicios suficientes de delito y es necesario depurar responsabilidades ante un fallo "sistémico" en la preparación, validación y administración del tratamiento oncológico, tal como a su juicio evidencia la denuncia del Ministerio Fiscal.
"La investigación apunta a un error en la configuración del medicamento 'Cabazitaxel' dentro del sistema 'Oncofarm' supervisado por farmacéuticos del Sacyl, donde se introdujo una concentración incorrecta, lo que provocó que se administrara una cantidad hasta seis veces superior a la pautada", ha insistido.
La Asociación El Defensor del Paciente considera que este caso no es un hecho aislado, sino a un fallo estructural de seguridad, en el que habrían intervenido múltiples niveles de responsabilidad, desde la configuración del sistema hasta la supervisión clínica. En esa línea exige al Sistema de Salud de Castilla y León- Sacyl la dimisión del consejero de Sanidad, al entender que puede ocurrir obstrucción en la investigación.